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Una Conversasión con Michael Pollan
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Julio 2009
Edición Julio 2009
Published on 06/27/2009
 
El aclamado autor y periodista Michael Pollan plantea que los estadounidenses ingieren demasiadas “sustancias comestibles parecidas a las comidas” (edible food-like substances)  o mejor dicho comida industrializada, y alimentos no tan reales.  Pollan es el autor del exitoso libro The Omnivore’s Dilemma, y del reciente libro In Defense of Food, en el que arroja luz sobre cómo todos podemos hacer selecciones bien pensadas con respecto a los alimentos saludables.  ¿Su mejor consejo? “Coma, pero no demasiado. Coma sobre todo plantas”.

Activista, Autor y Periodista

¿Cómo usted distingue  “alimento” de las  “sustancias comestibles parecidas a las comidas”?
Los alimentos provienen básicamente de las plantas, de animales y de hongos. Éstos son producto de la naturaleza y no de las industrias. Las sustancias comestibles parecidas a las comidas son algo reciente y se caracterizan por altos niveles de procesamiento e ingredientes sintéticos. Una forma de mirar el asunto es que estas sustancias contienen ingredientes que usted no tiene en su alacena, como el sirope de maíz alto en fructosa, la goma de xantan y carragina.

¿Por qué tenemos que defender nuestros alimentos?
Porque los alimentos están bajo ataque. Por un lado, tenemos a la industria de alimentos que está tratando de reemplazar los alimentos reales, que no son muy rentables, con alimentos procesados que sí dejan dinero. Con el tiempo, los productos que llegan a los supermercados puede que sean cada vez más “sustancias comestibles parecidas a las comidas” que comida misma.

Por otro lado, la comida comienza a desaparecer cuando comenzamos a ver una pila de nutrientes e ingredientes en los supermercados y no la comida misma. Caminamos por los pasillos y lo que vemos es omega-3, calcio y vitamina D, y no los nombres de los alimentos tradicionales. Toda esta bioquímica se interpone para que no percibamos los alimentos reales y actuales.

De manera realista, ¿cómo deben comer las personas para obtener una salud máxima?
Primero, hay que dejar de prestar atención a todos los consejos sobre nutrición que nos rodean—todos los reclamos de salud, todos los estudios que dicen que nos tenemos que preocupar por los carbohidratos o las proteínas, o las grasas, y concentrarnos en los alimentos mismos.  Tome el control de su dieta.

Pienso que cocinar es una de las claves, porque una gran parte de nuestro problema es que la cultura del cocinar ha colapsado.  Le hemos entregado la preparación de la comida a las corporaciones y éstas tienden a cocinar los alimentos con mucha más sal, grasa y azúcar. Cuando las corporaciones cocinan para usted, lo que buscan es venderle lo más posible y buscan reemplazar ingredientes de buena calidad con sal, grasa y azúcar, los que se agregan de forma muy barata, a la vez que son muy seductores.

En una entrevista reciente usted afirmó que es crucial democratizar los alimentos orgánicos. Por favor, explíquenos.
Necesitamos democratizar los alimentos saludables, no sólo los orgánicos, sino los productos frescos también, que son más caros que la comida chatarra.  Si tiene un dólar que gastar en el supermercado y usted es pobre, terminará comprando productos en los pasillos del centro; productos que debido a sus calorías resultan ser una ganga.

Necesitamos cambiar las políticas agrícolas del país para no subsidiar los productos menos saludables, los que contienen sirope de maíz alto en fructosa y aceite de soya hidrogenado, por ejemplo. Estos son más baratos porque las políticas de producción subsidian el maíz y la soya. Otro ejemplo, la carne de cebadero también es barata porque el maíz y la soya sirven de alimento a los animales. 

Necesitamos encontrar formas para estimular el consumo y la producción de lo que se llaman cultivos especializados.  El hecho de que el Departamento de Agricultura llame a los alimentos reales una especialidad nos dice todo lo que necesitamos saber; no deben ser una especialidad, deben ser una rutina, algo que demos por sentado.

Usted ha sugerido muchas nuevas iniciativas nacionales relacionadas con los alimentos. ¿Qué pueden hacer las personas?
Pienso que es de vital importancia que enseñemos a los niños a sembrar cultivos, a crear áreas en las escuelas para estos propósitos, a cocinar los alimentos (lo que antes se llamaba economía doméstica), enseñarles a comer.   Alice Waters tenía toda la razón; el almuerzo debe ser un tema de clase.  Se deben dar créditos por el almuerzo al igual que se dan créditos por la educación física.

En una carta abierta al Presidente Obama, usted declaró que el estado de nuestro sistema alimentario es un asunto de seguridad nacional.  ¿Por qué esto es así?
Debido a que todo está altamente concentrado en unas pocas compañías procesadoras de alimentos. Básicamente, hay cuatro compañías que empacan toda la carne.  Una planta de moler carne para hamburguesas podría estar produciendo millones de tortitas de carne a la semana y alimentando tantas personas, que cualquier contaminación que ocurra en la planta podría afectar a millones de personas.  Así que hay un fuerte argumento de seguridad nacional para descentralizar el sistema alimentario. 

¿Cuál es su punto de vista sobre la relación entre la comida y vivir una vida plenamente consciente?
Los alimentos son una de las formas más genuinas del compromiso que  podamos tener con el mundo natural. Ellos evidencian nuestra relación de dependencia con la naturaleza. Ser agradecidos es importante, dar gracias a Dios, pero también a las criaturas y la tierra que brinda el manjar. Pienso que comer es una profunda experiencia espiritual. Hay una cita maravillosa de Thomas Merton: “Desde el momento en que nos llevamos un pedazo de pan a la boca, somos parte del mundo.  ¿Quién cultivó el trigo?  ¿De dónde provino? Tenemos una relación con todo lo que llegó a nuestra mesa.  Nos sentimos en unión con cosas en común cuando comemos y bebemos”.

Para más información visite MichaelPollan.com.

Ellen Mahoney es una escritora freelance y enseña escritura en la Universidad de  Colorado, Boulder. Contáctela en evm@infionline.net.

12  MANDAMIENTOS DE MICHAEL POLLAN SOBRE LOS ALIMENTOS 
 
1  No coma nada que su abuela no hubiera reconocido como un alimento.

2  Evite los productos que contienen ingredientes que usted no puede  pronunciar.

3  No coma nada que eventualmente no se descomponga.

4  Evite los alimentos que tengan advertencias de salud.

5  Haga compra en la periferia del supermercado; manténgase alejado de los pasillos del centro.

6  Mejor aún, compre alimentos en otro lugar: en los mercados de agricultores o agricultura apoyada  por la comunidad.

7  Pague más, coma menos.

8  Coma una gran variedad de especies.

9  Coma alimentos provenientes de animales que comen pasto.

10 Cocine, y si puede, cultive algunos de sus alimentos.

11 Coma sus comidas sólo en la mesa.

12 Coma de forma deliberada, con otras personas en la medida de lo posible, y siempre con placer.