Seis meses después, Earl estaba mucho más contento, había encontrado una nueva manera de manejar sus sentimientos, ya no estaba tomando ni Ritalin, ni Prozac, sus medicamentos habituales para la hiperactividad.  La relación entre sus padres había mejorado.  También empezó a hacer mejor trabajo en la escuela.

Toda la familia había encontrado una ‘tercera forma’ de manejar la ira.  En vez de negarla o descargarla, habían aprendido a perdonar.  Es una respuesta que se ha estado explorando más ampliamente en la actualidad.  Harry Aponte pregunta en su  Journal of Family Therapy, “¿por qué el perdón es una fuerza tan poderosa?”.  “Porque es el  producto directo del amor”. 

El perdón es el antídoto a sentirse ofendido, no es fácil, requiere auto-sacrificio.  Pero tiene un precio menor que el de una disputa familiar o el guardar rencor.  El no perdonar le da a la otra persona poder sobre nosotros.  El perdón nos hace libres del encarcelamiento de la amargura, la ira, la venganza y el resentimiento, nos permite encontrar una nueva manera de pensar sobre el que nos ha ofendido.

Robert Enright, sicólogo educativo de la Universidad de Wisconsin en Madison y reconocido como el padre de la investigación del perdón, indica que aquellos que practican el perdón, generalmente mantienen su salud emocional.  El dice que la gente que ha logrado liberarse del dolor, “mucho de lo que hemos dejamos ir, regresa a nosotros en una forma, a la que las personas más espirituales le llaman, paz…una reducción de ansiedad y depresión y un aumento en esperanza y auto-estima”.

Enright estableció en 1994 el Instituto Internacional del Perdón para compartir su investigación sobre el poder del perdón.  Este verano, él está en Belfast, en el Norte de Irlanda, evaluando los efectos acumulados de su plan de estudios en curso assessing the cumulative effects of his ongoing curriculum, presentándole a los niños en las escuelas la idea del perdón. Él indica que, “nosotros simplemente queremos poner los cimientos de que existe algo que se llama perdón”.  Milwaukee es su ciudad piloto en Estados Unidos, la que según informa el CityRating.com tiene una tasa de crímenes contra la propiedad que exceden el promedio nacional y un índice de criminalidad más alto que el de Belfast.

Enright aconseja, “Pienso que absolutamente hay aprender a perdonar”.  El recalca que el perdón no es una debilidad, no es olvidar, excusar, justificar o resignarse por algo malo que nos han hecho.  Tampoco excluye la justicia.

“Nuestro trabajo en la educación del perdón está cimentado en la convicción de que el perdón puede reducir la ira y que una reducción en la ira lleva a reducir también la depresión y la ansiedad, para así alcanzar un firme éxito académico y un comportamiento social más pacífico”, explica Enright.

Los libros de Robert Enright incluyen su publicación semanal Forgiveness is a Choice y su libro para niños, Rising Above the Storm Clouds: What It’s Like to Forgive.

Fuente primaria: The Christian Science Monitor

Día Internacional del Perdón: 2 de agosto
Día Global del Perdón: 27 de agosto
Conozca más a través de ForgivenessDay.org.

“El perdón es un regalo que uno se da a sí mismo.”
~ Artículo en línea de Victor Parachin, “How to Forgive: 10 Guidelines”

“El perdón es más que un imperativo moral, más que un dictamen teológico.  Dado nuestro humanismo y nuestras imperfecciones, es el único medio para doblegar el odio y la condenación, y proseguir con el asunto de crecer y amar”.
~ Paul Coleman, sicólogo de Wappingers Falls, Nueva York