Oiga bien esto: el ruido es malo para usted. Durante mi carrera como pionero en el movimiento sobre la simplicidad, he tomado nota de numerosos estudios que vinculan el sonido no deseado con el aumento en los niveles de estrés. Incluso, aun los ruidos de baja intensidad han sido asociados con aumento en la agresión y otros problemas de salud mental, al igual que dormir mal, la alta presión y las enfermedades cardiacas. Algunas de las organizaciones que informan sobre este asunto son la Universidad de Cornell, la Sociedad Americana Acústica y la Organización Mundial de la Salud.
Los siguientes consejos nos ayudan a aumentar los momentos de silencio en la vida diaria para sentirnos bien y vivir una vida más saludable:
• Comience cada día en silencio. Antes de lanzarse a un nuevo día, haga algo relajante por 12 minutos antes de salir por la puerta. Puede ser meditar, estirarse o leer literatura que sirva de inspiración. Según los Institutos Nacionales de la Salud, nuestros niveles de cortisol (“la hormona del estrés” producida por las glándulas adrenales) están más elevados durante las 6 y las 8 de la mañana, tan pronto se levanta. La mayoría de las personas toman café y sintonizan las noticias. Eso es lo peor que pueden hacer. Los estudios han demostrado que sólo 12 minutos de silencio en la mañana pueden bajar los niveles de la hormona de estrés y hacer que tenga un buen comienzo que durará todo el día.
• Coma en una mesa sin ver televisión o leer. El comer de forma consciente ayuda al mejor disfrute de los alimentos, nos previene de comer demasiado al sintonizarnos con las señales de saciedad que nos envía el cuerpo y le permite al cuerpo metabolizar la comida de manera más eficiente.
• Trate de conducir en silencio. Debido a que hay tanto ruido que no podemos controlar, busque pequeñas formas de crear silencio que usted pueda controlar. El automóvil es un excelente lugar para ponernos en contacto con nuestros pensamientos y estar a solas con nosotros mismos. El silencio es rejuvenecedor.
• Cree un “retiro de silencio” en el hogar. Separe una noche en su hogar para no hablar. Descuelgue el teléfono y no haga ninguna llamada; apague el televisor. No encienda ningún otro aparato. Trate de que sea una actividad de la familia o haga un trato con alguien para que lleve los chicos al cine o a comer.
• Ejercítese en silencio. Haga ejercicio sin el iPod, revistas o vídeo. Si es posible, haga ejercicio en exteriores. El silencio nos ayuda a prestar atención a todo lo que el cuerpo hace—respiración, función muscular y postura- y, también, nos ayuda a escuchar mejor las indicaciones corporales—disminuir la marcha, ir más rápido o enderezar la postura.
Janet Luhrs es la autora del bestseller The Simple Living Guide y guía a las personas hacia una vida más simple y de mayor disfrute a través de su serie de seminarios en SimpleLiving.com.