“Identifíquese con la totalidad de la humanidad. Cada ser que lo desee puede escuchar la voz interna. (Pues esta voz) está dentro de todos”. ~ Mohandas Gandhi

En nuestra emergente comunidad global, la era digital nos ha impulsado velozmente a un mundo abarcador y sin límites, pero a su vez, infinitamente pequeño y más frágil de lo que hubiéramos imaginado. Eventos que hace unas cuantas décadas atrás despertaron la compasión o preocupación en una nación—la sequía en Asia, las plantas nucleares en Rusia y Europa, los disturbios políticos en África—ahora tienen el potencial de afectar a cada ciudadano del mundo, tanto física como espiritualmente. Hoy día, al enviar mensajes de texto y parlotear, comentar en los diarios en línea o ‘blogs’, al conectarse a Facebook, MySpace, Badoo, Bebo y otras docenas de redes sociales, creamos comunicaciones instantáneas que se pasan a otros continentes, cruzan barreras culturales y extienden puentes a divisiones políticas. Hemos despertado a una conciencia digital y hemos forjado lazos.

Estas conexiones se están convirtiendo en urdimbre de un tejido universal, uniéndonos a todos. En la actualidad, organizaciones inspiradas están explorando, motivando e investigando hábilmente el despertar global que les acompaña.

Una de las más conocidas es el Instituto Fetzer (Fetzer.org) en Kalamazoo, Michigan. Este instituto es una fundación privada que se dirige a promover la conciencia del poder del amor y el perdón a través de programas de investigación, educación y servicio en la emergente comunidad global. Según la página web de Fetzer, esta misión, “descansa en nuestra convicción de que los esfuerzos de tratar los asuntos mundiales más críticos deben ir más allá de estrategias políticas, sociales y económicas para considerar sus raíces sicológicas y espirituales”.

A finales del 2000, el Instituto Fetzer apoyó el Collective Wisdom Initiative, una iniciativa para investigar el carácter de grupo y conciencia colectiva actual (CollectiveWisdomInitiative.org). La página web es un centro dinámico de intercambio de información, de comprensión y de individuos, todos conectados en el emergente campo de la sabiduría colectiva. El lema de la organización, “juntos, podemos saber más”, resume su credo que dice que para tener éxito se necesita una sociedad que una los procesos científicos con las tradiciones de sabiduría.

Robert Kenney, Ph.D., miembro honorario del Instituto Fetzer y de la facultad del California Institute of Integral Studies, discute su visión sobre la conciencia colectiva: “Al agruparnos para conscientemente generar sabiduría colectiva, tenemos el potencial de sanar conflictos que parecen imposibles; hay que adoptar, con compasión, las diferencias y paradojas que rompen la estructura de nuestra psiquis y de nuestras comunidades; y cultivar nuestras capacidades para amar y perdonar en grupos divididos y extremistas”.

Él explica que cuando nos reunimos como artistas, educadores, místicos, idealistas prácticos, eruditos, activistas y, especialmente, como personas pragmáticas, presentamos parte de nuestra luz, buscando hacer juntos lo que no es posible lograr solos.

Prestando atención a la voz interior
El Proyecto de Unidad Global (GlobalOnenessProject.org), una organización sin fines de lucro que produce películas y multimedios para Internet, que presenta posiciones de pensadores mundiales y visionarios, está explorando la radical y simple idea de la interconexión en la que podemos vivir mejor en un mundo cada vez más complejo. Desde el 2006, el personal y los voluntarios del proyecto han viajado alrededor del mundo recopilando y contando historias de personas creativas y valientes que creen que todos tenemos responsabilidad por otros en el mundo que compartimos. Emmanuel Vaughan-Lee, fundador y director del proyecto, productor, director, compositor, músico y sufi práctico, es hijo de Llewellyn Vaughan-Leel, autor famoso y maestro de Sufismo.

En el 2005, mientras trabajaba en la película, One: The Movie, Vaughan-Lee, hijo, dijo quedar perplejo por la respuesta que recibió al enfoque de unidad que presenta la película. “La gente de todas las edades, clases sociales y trasfondos, me decían que querían ver más de esto. Así que desarrollamos el Proyecto de Unidad Global para explorar cómo la gente alrededor del mundo está aplicando esta conciencia de unidad a problemas prácticos en sus comunidades locales y globales”.

De entre muchas que han sido mencionadas aquí, una de las entrevistas en línea del proyecto, comparte el punto de vista de Vusamazulu Credo Mutwa, un Zulu Sangoma (curandero tradicional) de África del Sur. Mutwa, autor de varios libros de mitología africana y de creencias religiosas, y conocido por sus trabajos en conservación de la naturaleza, recomienda, “debemos despertar a la Madre Naturaleza dentro de cada ser humano”.

“Cada ser humano tiene dos mentes: la de la Madre Naturaleza y la Mente del Guerrero”, nos continua diciendo Mutwa. La Mente del Guerrero ve las cosas con lógica y dice, “dos más dos es cuatro”. Pero la Mente de la Madre Naturaleza no piensa en línea recta, sino que piensa de lado, hacia arriba y hacia abajo. El insiste, “tenemos que despertar la Mente Madre dentro de nosotros. Debemos sentir lo que está ocurriendo en el mundo, no sólo debemos prestar atención a lo que dicen los periódicos”.

Mutwa explica que, “nuestra gente Zulu dice que las mujeres piensan con su área pélvica cuando los niños nacen y crecen. Debemos pensar de esa manera”. “Yo no debo mirar un árbol y simplemente ver un árbol, debo ver una entidad viva, como yo. No debo mirar una piedra como sólo una piedra, sino ver el futuro latente que yace en esa piedra”.

Bob Randall, otro participante del Proyecto de Unidad Global, es un anciano Yankunytjatjara y dueño tradicional de Uluru (Ayers Rock) en Australia. Randall pertenece a la generación perdida de aborígenes, porque fue arrebatado de su familia a la edad de siete años. A través de su vida, él ha trabajado como maestro y como líder que lucha por los derechos de propiedad de terrenos, educación, desarrollo de comunidades y conciencia cultural de los aborígenes. Él expresa su conciencia de unidad, simplemente diciendo, “le pertenecemos a la tierra”.

“La vida es lo que nos une y nos conecta, la unidad—si estamos vivos, estamos conectados a todo lo que está vivo”, afirma Randall. “Nuestra relación (aborigen) con la tierra es diferente a la  de los ingleses (no-aborigen) —le pertenecemos a la tierra. La tierra nos ha hecho crecer, ningún ser humano es más viejo que la tierra”.

Por lo tanto, los aborígenes tienen un amor bondadoso e incondicional y una gran responsabilidad por la tierra. “Uno se siente bien cuando está en ese espacio—uno se siente como si estuviera viviendo con su familia”, así es como él expresa esta relación íntima. Una amplia sonrisa de satisfacción y un cálido resplandor acompañan sus palabras.

“Cuando incluimos todo lo que está vivo en ese espacio—el cual es un espacio enorme—es una manera hermosa de existir. No se saca a nadie fuera, sino que se atrae a todo el mundo. Este estado completo de ser quienes somos en donde estamos, es algo hermoso”.

Escuchando con el corazón
Acercar a todos, representa el trabajo de toda la vida de Ibtisam Muhameed, trabajadora pro paz palestina, miembro de la junta de directores de Middleway, una organización no gubernamental (NGO, por sus siglas en inglés) que promueve la compasión y la no violencia. Como musulmana, Muhameed personifica el respeto y entendimiento entre los miembros de distintas religiones. En su esfuerzo por la unidad global, ella motiva a palestinos, judíos, rusos y mujeres cristianas a aprender sobre las religiones y culturas de otros; pero sobre todo, a aprender el idioma del amor mutuo.

Muhameed aconseja, “primero, tenemos que aprender sobre los principios del mundo. Como musulmana, árabe, mujer palestina, yo conozco mis principios. Pero no conozco los tuyos. Para que yo pueda entender tus principios, debo preguntarte sobre ellos y entender lo que son”.

Luego, necesitamos aprender mutuo respeto, insiste Muhameed. “Tenemos que saber escuchar, no con los oídos, sino con nuestros corazones”.

“Debo decirte que quiero darte mi mano, no traicionarte, decirte que eres bienvenido en mi casa. Que me gustaría visitarte en la tuya, saber más de ti y de tu mundo. Esto es lo que llamo, ‘el idioma del amor mutuo en el mundo’”.

Una sola mente o membrana electrónica
Este idioma universal, ya habla intuitivamente a miles de personas, aunque los escépticos descartan el concepto como una llana teoría de la Nueva Era. Por consiguiente, si esta conexión global existe, ¿podría ser comprobada científicamente?

La investigación de Dean Radin, Ph.D., un científico de laboratorio y autor en el campo de la parasicología, puede ofrecernos algunas respuestas preliminares. Radin discute la posibilidad de una mente global y se cuestiona si esta mente global puede ‘despertar’. Él sugiere que a través del Intenet, los humanos pueden estar alcanzando un sistema lo suficientemente sofisticado para sostener la membrana electrónica o ‘cerebro’ de nuestra propia conciencia global.

El Proyecto de Conciencia Global de Radin, ha examinado la relación entre la mente y la materia para determinar si la atención colectiva humana tiene correlación con algún cambio en el ambiente físico. De manera intrigante, sí tiene correlación. (Para más información http://globalonenessproject.org/videos/deanradinclip8).

Radin indica que, “somos seis mil millones de personas en el mundo… y ya hay evidencia experimental que sugiere que existe algo que se asemeja a una reacción de una mente global a eventos de escala mundial”. El Proyecto de Conciencia Global tiene 200 indicadores empíricos de eventos importantes que han llamado la atención alrededor del mundo (incluyendo el veredicto televisado del juicio de asesinato de O.J. Simpson y los ataques del 9-11). “Se detectan cambios en el ambiente físico como resultado de esa atención—cambios que por ninguna teoría convencional deberían estar presentes. Y sin embargo, lo están”.

Radin explica que en este momento, los científicos no han llegado a la conclusión de que existe una mente global, pero existe evidencia de que algo extraño está sucediendo—“puede ser entonces que la mente de Gaia esté despertando”. “O, quizás…siempre ha existido esa mente gigante, pero no hemos sido tan hábiles para detectarla, no como hasta ahora, cuando empezamos a tener el presentimiento que quizás esto es lo que está sucediendo”.

Cambio en las estructuras sociales
Kyodo Williams, maestra espiritual estadounidense, activista y artista, cree que la conciencia colectiva compartida puede beneficiar a toda la humanidad. Ella es fundadora del nuevo Centro para la Paz Urbana y autora de Being Black: Zen and the Art of Living with Fearlessness and Grace, donde nos recuerda que las sociedades pueden cambiar a escala masiva.

Ella habla de cómo podemos reemplazar la visión de separación: “Esta visión puede ser cambiada como manera -ya- no aceptada de hacer las cosas, de la misma forma en que ya no aceptamos la esclavitud. Eso fue una alternativa económica en un momento. Sin embargo, hemos hecho cambios en nuestra sociedad que claramente dicen que tenemos que buscar otras maneras. Tenemos que diseñar estructuras en nuestra sociedad que no recurran a la separación como alternativa para enfrentar las cosas, al individualismo como forma de enfrentar las cosas”.

El compromiso de la unidad es crucial. “Somos partícipes de un proceso que es y siempre será más grande que lo que podamos imaginar o que nuestras ciencias puedan explicar”, aconseja Mary Evelyn Tucker, profesora y erudita de la Universidad de Yale. “Una pregunta crítica es si podremos evolucionar lo suficientemente rápido”.

Llamado a la espiritualidad
Tucker, quien participa activamente en la Escuela de la Divinidad, en el Departamento de Estudios Religiosos y en la Escuela Forestal y de Estudios Ambientales de la Universidad de Yale, también es autora de muchos libros, incluyendo Worldly Wonder: Religions Enter Their Ecological Phase. Ella enfatiza en el rol vital de la espiritualidad en su entrevista para el ‘Global Oneness’ y es destacada de forma prominente en un filme recién estrenado, A Thousand Suns, que será transmitido por la PBS al principio del 2010.

Tucker dice, “yo percibo que la posibilidad de la evolución y la conciencia humana está a nuestro alcance”. “Estas formas alternativas de vida que han crecido en la periferia de nuestras sociedades y otras sociedades alrededor del mundo, se están moviendo al centro y están siendo valoradas: economía ecológica, políticas verdes, tecnologías alternativas, agricultura y alimentos sostenibles”. Todo esto sugiere que esta evolución está progresando. Si tenemos reverencia y respeto para seguir adelante con ellas, con profunda base y fortaleza espiritual, creo que podemos lograrlo”.

Llewelyn Vaughan-Lee, Ph.D, maestro sufi, ‘dreamworker’ y autor, concurre con el énfasis de Tucker en la importancia del llamado de la gracia espiritual (visite http://globalonenessproject.org/videos/lvlclip4). Escribe y da muchas conferencias sobre la emergente conciencia global de unidad y nuestra responsabilidad espiritual individual en este tiempo de transición.

El mundo atraviesa un tiempo de crisis y durante este tiempo de crisis existe la posibilidad de la transformación, afirma Vaughan-Lee, padre. Explica que las buenas noticias son que, “muchas personas alrededor del mundo están comprometidas a nivel financiero, ecológico y cultural con este trabajo de unidad. Son muchos, muchos los campos y muchas las maneras en que la humanidad se está uniendo…”.

“Pero lo que he encontrado que falta en muchos enfoques es que piensan que todo lo tenemos que hacer nosotros mismos. Yo pienso que necesitamos la ayuda de Dios. Creo que podemos participar, podemos estar atentos, ser receptivos para cuando llegue el Divino. ¿Podemos hacerlo nosotros mismos? No. ¿Podremos despertar al mundo? No. Pero podemos estar listos y esperando.

Para más información y entrevistas en vídeo, visite GlobalOnenessProject.org.

Bárbara Amrhein es editora de las revistas Natural Awakenings.