Todo pensamiento que tenemos se está preparando para manifestarse. Cuando más atención le damos, más se mueve hacia la superficie de nuestra experiencia. Así es como funciona la vida, sin embargo, muchas veces inconcientemente, tenemos pensamientos conflictivos. Por ejemplo, hacemos nuestras intenciones diarias temprano por la mañana, y después, un par de horas más tarde, nos permitimos tener otros pensamientos que nos dicen que nuestras intenciones no pueden convertirse en realidad. Puede ser que, en la mañana, tengamos la intención de conseguir un instrumento musical y aprender a tocarlo. Todo anda bien y tenemos confianza en el Proceso de Intención hasta que alrededor de mediodía una voz persuasiva entra en nuestra cabeza y nos dice que no podemos darnos el lujo de tener ese instrumento musical en este momento; o, que no tenemos un buen oído musical; o, que estamos muy viejos para comenzar a aprender a tocar un instrumento; y así muchas cosas más. La voz continúa y continúa, mientras las dudas junto a las preocupaciones, comienzan a interferir en la manifestación de nuestra intención original.

Los Intencionistas estamos constantemente subiendo nuestro nivel de conciencia por medio de una vigilancia estricta de todos nuestros pensamientos. Estamos aprendiendo a amansar nuestros pensamientos negativos y retomar nuestro poder. Escogemos a cuales pensamientos deseamos darle nuestra atención, eligiendo sólo objetivos positivos y vigilando y transformando los pensamientos no deseados antes de que nos acaparen. 

Para muchos de nosotros la llave para eliminar estas dudas negativas, preocupaciones- y las experiencias negativas que las acompañan- es mantener activa nuestra vida. Hacemos nuestras intenciones por la mañana y luego, gozamos el resto del día, nos dedicamos a disfrutarlo bien y hacer las cosas que nos gustan: cocinar, navegar por sitios interesantes en internet (www.intenders.org), arreglar el jardín, escuchar música, etc. Entonces si un pensamiento indeseado llega, lo reconocemos, lo  bendecimos, y lo devolvemos a su orígen, y volvemos a nuestra cocina, navegación, jardinería o música; sabiendo, sin ninguna duda que nuestra intención de la mañana viene de camino. Nos encontramos tranquilos y divinamente indiferentes, divirtiéndonos tanto como podamos, mientras nos mantenemos abiertos y listos para recibir.

Pizza

“Todos rieron y Philip continuó la conversación: Les daré otro ejemplo Liz.  Supongamos que entras en una pizzería y pides una pizza en el mostrador. Te sirven algo de tomar, te muestran una mesa con mantel rojo, y te informan que tu pizza estará lista en 20 minutos.Vas y te sientas a esperar. Mientras esperas no te preocupa si te mandarán la pizza correcta. Pediste champiñones, pimentos morrones y doble queso. No te preocupas de la posibilidad de que accidentalmente pongan aceitunas negras o cebolla. No te preocupa que puedan quemarla. Confías que la señora que tomó tu orden se asegurará que este correcta y si hay algún problema lo solucionará y te traerá el pedido correcto. La pizzería quiere que seas feliz. No te quieren perjudicar. Quieren que vuelvas por más pizza.

De la misma forma el universo quiere ser nuestro amigo. Somos nosotros los que nos preocupamos por la pizza quemada y las anchoas. Nosotros atraemos estas cosas. Recuerda, dijimos que lo que pensamos crea nuestras experiencias. Así, si nos preocupamos por escenarios de la peor posibilidad, esas cosas tienen la tendencia a llegar a nosotros. No es una buena idea atraer experiencias infelices y estresantes a nuestra  vida, pero eso es lo que hacemos cuando nos preocupamos por las cosas.

Si concentramos  nuestros pensamientos en problemas, eso es lo que recibiremos, o si concentramos nuestros pensamientos en lo positivo, eso es lo que conseguiremos.

Cualquier cosa en la que concentremos nuestros pensamientos es lo que obtendremos. Así que podemos cambiar nuestros pensamientos, en vez de ver pizza quemada y con anchoas, podemos pensar en la mejor pizza que hayamos probado mientras esperamos.” 

“Suena bien, ¿no te parece?”

El Proceso de la Intención

El Proceso de Intención muy simple. Todo lo que tienes que decir es “Mi intención es...” y después continuar con lo que desees. ¡Podría ser cualquier cosa!  Podrías tener la intención de que haya paz en el mundo o de una camisa nueva. Como no hay ninguna limitación a lo que se puede pensar, no hay ninguna limitación a las intenciones. 

Yo me levanto todas las mañanas y tengo la intención de que estoy alegre y  feliz. Mi intención es que tengo perfecta salud-estoy rejuvenecido, alineado, balanceado y sintiéndome muy bien todo el tiempo. Tengo la intención de que estoy permanentemente guiado, vigilado y protegido. Estas son algunas de las intenciones generales con las que comienzo cada día. Luego miro a mi alrededor para ver qué necesito. Si se rompió la vieja carretilla, mi Intención es que tengo una nueva, no dejo de pedir nada de lo que necesito, porque no hay ninguna razón para frenarse.

Me gusta hacer algunas intenciones cada maãnan acerca de mis características personales. Algunas veces mi intención es que soy una persona más compasiva o que soy más generoso y algunas veces, especialmente cuando hay muchos dramas a mí alrededor, mi intención es que veo a todas las personas en su máxima luz y veo a todo desde el punto de vista más alto. De esta forma puedo ver todo el dolor y sufrimiento del mundo y mantener mi espíritu elevado. Mi Intención es recordar que no hace bien a nadie si me deprimo por los desafíos de los demás y estar preocupado o triste con ellos. Es mucho mejor ser un ejemplo permaneciendo alegre y optimista. 

Después de hacer estas intenciones por un rato, le doy una mirada al mundo y hago algunas intenciones para él también. Por ejemplo: Mi Intención es que los hombres, mujeres y niños en todas partes puedan experimentar la gracia y Mi Intención es que la paz y la armonía estén florecidas en todos los lugares y Mi Intención es que este mundo viva en su mayor luz;  que en nuestro ambiente el aire que respiramos esté limpio y que el agua esté cristalina y deliciosa; que el suelo de en abundancia; que los árboles tengan hermosa fruta colgando; que honremos y respetemos a los animales y que la gente en todo el mundo esté feliz y sonriendo porque tiene todo lo que necesita. Y por último pero no menos, Mi Intención es que todos mis pensamientos, palabras y hechos sirvan para el mayor y mejor bien del Universo, mío, y de todos en todas partes.

“Que así sea y así es.”

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Tony Burroughs es co-fundador de The Intenders of the Highest Good, una comunidad dedicada a lograr el más alto potencial en las personas y en la comunidad. Es un orador alegre que cuenta historia tras historia sobre El Proceso de la Intención y cómo ha cambiado la vida de las personas para lograr lo mejor.  Estará presentando una conferencia sobre este tema durante Expo Calidad de Vida. Allí estarán disponibles sus libros y videos para la venta. Visite www.intenders.org para conocer más de su trabajo y el Poder de la Intención.