Hacer sentir a la gente de alguna manera más segura, completa, contenta, feliz y agradecida consigo misma, ya fuera a través de la educación sobre estilos de vida saludables o simplemente a través de una conversación o una sonrisa, sentía era su propósito en la vida. El saber que iba a llegar a un lugar donde lo esperaban con ganas de trabajar para mejorar no sólo la salud física sino la calidad de vida, era su motivación a la hora de ir a trabajar cada día. El ser un eje importante en la vida de alguien para que se sienta mejor, era su mayor satisfacción.
A Francisco lo conocí hace 16 años, mi esposo Luis ¡wow! desde la escuela. Trabajábamos en el mismo gimnasio, él entrenador personal y yo maestra de aeróbicos. ¡Cómo ha pasado el tiempo! Recuerdo cuando me llamaba a las cinco de la mañana a despertarme para que fuera a entrenar…definitivamente los momentos más fit de mi vida. Era experto bautizando a cada uno a su alrededor con un nombre particular…a mi me llamó Panchita y hasta el día de hoy, desde mi celular hasta los archivos que tengo de él en mi computadora, lo identifican como Panchito.
Francisco fue de esas pocas personas a quienes ni los logros ni la fama pudieron empañar el ser maravilloso y genuino que era. Amigo en las buenas y en las malas, quien no importaba los años o la distancia, siempre estaba allí para uno. Fajón como él solo, creativo, visionario. Luis (mi esposo) y yo le llamábamos el árabe…porque no había negocio al que no le metiera las manos e hiciera funcionar. Y si no daba frutos borrón y cuenta nueva…sin apegos.
Completó grandes proyectos… sus vídeos, línea de ropa, productos, su comprobado efectivo Sistema FRANCO con el que pudo establecer una red de instructores que multiplicarían lo que él había desarrollado en sus largos años de trabajo, desarrolló programas corporativos, incursionó en teatro, modelaje, fue la cara (y la cintura) de grandes marcas y su proyecto más importante: una hermosa familia. Otros proyectos quedaron plasmados en papel y es nuestra intención dar la mano para que se puedan completar.
Para Francisco su familia era la inspiración que le llevaba todo los días a crear y sacar lo mejor de él. Su santuario luego de las largas horas de trabajo. El motivo por el cual le daba gracias a Papito Dios (como le decía) todos los días, y por quienes dio una larga y valerosa batalla al cáncer. Recuerdo cuando me contó emocionado que se iba a casar…finalmente había encontrado a la mujer de su vida. ¡Y bien que la encontró! No sé de otra mujer que hubiera podido dar el grado que dio Paola durante los últimos años. Guerrera de luz que con empeño y dedicación estuvo a su lado apoyándolo y cuidándolo, dando el mil por ciento por su ser amado. Francisco fue diagnosticado con cáncer poco después de haberse enterado que estaba encinta con su tercera criatura. Y, a pesar del miedo que pudo haberle causado la posibilidad de volver a pasar por lo que pasó con Paco Andy con su nuevo bebé y la devastadora enfermedad que acosaba a su pareja, Paola siempre estuvo positiva y confiada. Le daba borrón a cada pensamiento u opinión negativa con que se enfrentaba y su mente estaba enfocada sólo en la sanación de Francisco, sin nunca perder de perspectiva que detrás de todo había un Orden Divino, una lección que aprender. Fue su mejor cheerleader hasta su último suspiro. ¡Te reconozco y te admiro, amiga!
Este mes hubiera cumplido sus 38 años. Algunos cuestionan su partida tan temprana, pero Francisco logró en este corto tiempo mucho más de lo que logran muchos en varias existencias. Nos enseñó lo que es tener fe y fe de verdad. A pesar de los estragos que los tratamientos contra la enfermedad hacían en su una vez musculoso y saludable cuerpo, nunca perdió su fe, nunca se rindió, nunca dejó de planificar y soñar con un brillante futuro. Con su celular siempre en mano, anotaba todas aquellas ideas que ansiosamente deseaba poder implementar y compartía las mismas con su esposa.
Francisco logró tocar (y cambiar) la vida de muchas personas, las de aquellos que le conocimos personalmente pero también las de muchos otros que sólo le conocieron a través de la televisión, la radio o en algún evento. Lo hemos visto en la inmensa cantidad de mensajes que se han puesto en su página de Facebook: Pro Fondos Francisco Rosa, en los actos de solaridad que se dieron en los últimos meses y el gran apoyo de los medios en honor a su partida. Su alma estaba lista para trascender a un plano mayor, ante la presencia de Dios, desde donde continuará velando por sus seres amados y recordándonos a agradecer cada día que nos regala Dios aquí en la tierra.
Para nosotros fue un honor el haber podido estar a su lado en estos últimos días de su vida. Una gran satisfacción el haber podido dedicarle la Expo (Calidad de Vida) en vida y que él hubiera tenido la oportunidad de ver cuanto se le amaba. Hoy celebramos su vida y agradecemos a Dios por haberlo puesto en nuestras vidas. Nuestro amigo ya no está físicamente pero por siempre vivirá en nuestros corazones.
Comparto con ustedes este lindo mensaje que posteó un chico, (JOSÉ 'GURY' RIVERA) en Facebook: "Dicen que en el Cielo había una gran preocupación en estos días porque Dios no aparecía. Ayer se dejó ver y varios ángeles le preguntaron: ¿Dios donde estabas? A lo que contestó: Estaba construyendo un gimnasio, porque mandé a buscar al mejor entrenador y motivador del mundo. Se llama Francisco Rosa y ¡prepárense! que el hombre es muy exigente"...y buena gente, añado yo. De ahora en adelante tendremos que dibujar a los ángeles con cuerpos robustos y fit porque allí estará Francisco poniéndolos a todos en forma.
Cuando viniste a este mundo llorabas mientras todos los demás se regocijaban. Durante el trascurso de tu vida, trabaja y sirve de tal manera que cuando sea el tiempo de tu partida puedas sonreir mientras el mundo llora por ti. Guarda este pensamiento y siempre tendrás presente el considerar a otros y dar lo mejor de ti. - Paramahansa Yogananda
...Y esto fue exactamente lo que hiciste amado amigo. Hasta la próxima vez que nos veamos...¡Namaste! - Panchita y Luis