por Betsy S. Franz
Fomente la magia de la naturaleza
Para mí, el ver a un picaflor por primera vez, fue lo que me convenció. Para otros, quizás pudo haber sido la belleza de las mariposas, la música de un pájaro cantor o un coro de ranas. Otras personas disfrutan de sentarse a observar las travesuras de las ardillas correteando por los árboles. Cualquiera que sea la razón, los jardineros de América y los aficionados al patio están aprendiendo que una de las maneras que uno más disfruta y también cumple con la responsabilidad hacia el planeta es creando un paisaje amigable para la vida silvestre alrededor de nuestros hogares.
Es innegable, la magia que la vida silvestre le añade a un paisaje doméstico. Al proveerle un hábitat apropiado a las criaturas del jardín estamos ayudando al ambiente. Si somos tan afortunados de visitar este reino privado de paz, del que somos guardianes, podemos apreciar la naturaleza de cerca y ésta nos asombra como cuando éramos niños.
Muchos expertos indican que los tres elementos básicos necesarios para cualquier paisaje amigable para la vida silvestre son el alimento, el agua y el refugio. Hay que destacar que un refugio no es sinónimo de morada, como lo son las casas para pájaros o las chozas para conejos. Cuando se trata de la vida silvestre es necesario garantizar la seguridad. Por ejemplo, atraer animales silvestres o permitir que las mascotas paseen por un jardín que contiene pesticidas, puede hacer más daño que bien. La meta es proveer refugio, un lugar de sustento, descanso y seguridad para los animales que lo visitan.
Refugio: Creamos el mejor refugio cuando se añaden elementos naturales al paisaje. Los árboles y arbustos frondosos son un excelente sitio para los nidos y para la protección de pájaros y pequeños mamíferos, así que pódelos con mucho cuidado. Pilas de piedras o de maleza y terreno con vegetación espesa sirve de protección para reptiles, anfibios y pájaros. Las áreas para la vida silvestre no es lugar para productos químicos, ni para las mascotas.
Fuentes de alimento: La vegetación desempeña varios roles, las plantas pueden servir de anfitrión para huevos y alimento para las larvas de mariposas; producen alimentos, tales como, bellotas, nueces, bayas y semillas para diferentes animales; o pueden atraer insectos de los cuales se alimentan pájaros, reptiles o sapos.
Las plantas autóctonas son la mejor opción para la vida silvestre del lugar. Requieren menos fertilizantes, agua y control de plagas, lo que ayuda a prevenir la contaminación del suelo y la erosión que puede causar el agua.
Comederos: Los comederos para pájaros o ardillas son una fuente de alimento adicional. Mantenerlos limpios es un aspecto clave para un refugio seguro.
Agua: Toda vida silvestre necesita tener una fuente de agua limpia para beber. Muchos animales utilizan el agua para bañarse, limpiar su comida o para reproducirse. Un lago, un estanque o un pantano pueden ser el elemento más interesante de un jardín silvestre, por los animales que atrae. Las fuentes de agua pueden ser complementadas con bebederos para aves o pequeños estanques. Pueden ponerse platos llanos con agua en el suelo y hasta charcos llanos, también sirven como una fuente de agua atractiva para algunos animales silvestres.
Lugares para criar: Muchos de los elementos que sirven de refugio a los animales silvestres, también pueden servir como un lugar para criar a sus crías. Arboles adultos, arbustos frondosos, troncos caídos, árboles huecos y guaridas en el terreno son un buen lugar para nidos de muchos animales. Las plantas que tienen larvas como huéspedes pueden servir para nutrir las crías de un mariposario. Las cajas de anidación y las plataformas, cajas nido para murciélagos y casitas para sapos también son adquisiciones fascinantes para el hábitat de cualquier patio.
No importa el tamaño, cualquier patio o jardín puede tener algo de cada uno de los elementos esenciales para un hábitat de vida silvestre. Ya sea, sembrar un árbol para que aniden pájaros autóctonos, crear un pequeño mariposario, eliminar los químicos o dejar una esquinita con plantas autóctonas, cada pequeña decisión es un paso en la dirección correcta para preservar la belleza natural del mundo que nos rodea.
También es algo hermoso que podemos hacer para nosotros mismos y para nuestras familias. Cuando miramos el aleteo de un picaflor o la transformación de una oruga, de crisálida a mariposa y nos damos cuenta que hemos sido parte de ese recorrido, descubrimos que al proveerle un hábitat a la vida silvestre llena nuestras vidas, así como la de ellos.
Participar en la preservación de las mariposas, pájaros cantores o hasta de especies en peligro de extinción, es un sentimiento milagroso que uno va a querer continuar cultivando.
Betsy S. Franz es escritora independiente y fotógrafa especializada en el ambiente. Puede contactarla a través de NaturesDetails.net. Ella desarrolló el Project Backyard Brevard en el condado de Brevard, Florida, para ayudar a los residentes a mantener un hábitat natural basado en los principios de la Federación Nacional para la Conservación de las Especies Silvestres (vea nwf.org/backyard).