Algunas personas inspiran a millones por medio de su trabajo de vida; pueden ser artistas, líderes, actores, científicos, genios o atletas.  Cualquiera que rete los límites de la capacidad humana puede capturar la atención o provocar asombro en nuestra imaginación.  Nos hacen sentir que las posibilidades son infinitas y que los límites que nos hemos impuesto pueden ser superados.  El ego nos dice, “Son mejores seres humanos que yo”.  Pero la sabia voz del corazón susurra, “Yo puedo ser eso”.  Esta voz es la fuente de su grandeza.

Hace tiempo que admiro a Nelson Mandela, cuya aceptación de la realidad le ayudó a encontrar libertad interna, aun encarcelado, ayudó a terminar el apartheid y hablarle al mundo sobre la libertad.  Tengo mucha estima por Michelle Bachelet, presidenta de Chile, que es una humanista antes de ser política.  Su compromiso con el bienestar de su pueblo ha tenido que sobrevivir tiempos difíciles.  Como madre, Bachelet, es cálida, pero firme; ella sabe que sus hijos le agradecerán más tarde el haber insistido en hacer lo que es correcto.  Admiro la visión inocente de Walt Disney que inspira a el niño que todos llevamos dentro para que adoptemos nuestra humanidad común y celebremos la vida.  Aprecio a la Madre Teresa, cuya humildad, servicio compasivo, habla un lenguaje más allá de las barreras de la religión que tocó el corazón de multitudes.

Y cierto es mi pasión infinita por los animales.  No puedo dejar de mencionar al caballo de carreras Phar Lap, la legenda australiana de cuatro patas. Durante  la gran depresión, este caballo de aspecto ordinario, le robó el corazón a la nación, sobrepasando todas las expectativas para ganar la Copa Melbourne y elevar el espíritu de millones de personas.

Mi abuela ha sido otra gran fuente de inspiración en mi vida.  Su valentía y aceptación incondicional me han ayudado a confiar en mí y mis capacidades.  En años recientes, he tenido el privilegio de trabajar con hombres y mujeres inspirados alrededor del mundo que laboran para elevar la conciencia de la humanidad.  Los respeto a todos.

¿Quién lo inspira a usted y por qué? Deje que esos héroes sean más que un ideal para admirar; permítales que sean un recordatorio de su propio potencial.  Cualquiera que sea la cualidad más destacada que admire en otro, puede buscar las maneras de ser eso usted mismo.

No necesita comprometerse con grandes hazañas para vivir una vida extraordinaria y no necesita que el mundo observe sus acciones para hacerlas valer.  Ese valor lo establece usted a través del compromiso apasionado con el crecimiento y evolución individual.

Usemos nuestros héroes para ser más, para que nos enseñen sobre nuestro propio potencial.  Caminemos cada día a su lado hacia esos ideales que tanto admiramos.

¿Quiénes son sus héroes?

Isha Judd es una maestro espiritual de renombre internacional y autora; su último libro y película, Why Walk When You Can Fly? explica su sistema de amarse uno mismo y la expansión de la conciencia. Conozca más en WhyWalkWhenYouCanFly.com.