¿Continuarías usando un sombrero que te causa dolor de cabeza o una correa que te fractura las costillas? La contestación, probablemente, es no. Sin embargo, utilizamos zapatos que tienen múltiples impactos negativos en la salud de nuestro cuerpo. Varios estudios publicados en prestigiosas revistas científicas muestran que en repetidas ocasiones, los efectos comienzan con pies adoloridos y deformes y pueden migrar hasta deteriorar la densidad ósea y debilitar el suelo pélvico.
Según un estudio publicado en The Journal of Gerontology, que examinó poblaciones de personas de edad avanzada, demostró que un historial de uso de tacones altos y zapatos con entalles inadecuados, estaba específicamente asociado con un pobre equilibrio, dedos en martillo, juanetes y dolores en los pies. Lo que antes se pensaba que era genético o relacionado a la edad, ahora los investigadores están considerando que puede deberse al impacto de los zapatos en el cuerpo.
Identificando a los culpables
Parece ser que la parte del zapato que más perjudica la estructura general del cuerpo es la altura del tacón, lo que aumenta la tensión en la fascia plantar (banda de tejido grueso que apoya el arco del pie) y altera la posición de las rodillas y la espalda baja. Entre más alto el tacón, más tensión en los músculos y la fascia del arco, lo que causa dolor al caminar. Un taco de cualquier alto empuja la masa corporal hacia delante, aumentado la presión en la parte delantera del pie, lo que puede ocasionar dolor y aumentar el riesgo de desarrollar juanetes.
También es necesario evaluar otras características perjudiciales del calzado. Muchos estilos favoritos de moda tienen un espacio estrecho para los dedos que, no sólo limita el campo de movimiento natural del pie, sino que también disminuye la fortaleza de los dedos. El apiñar los dedos en un espacio tan pequeño tiene como resultado, dedos y pies con músculos débiles, sin la fortaleza suficiente para un buen equilibrio, aumentando así el riesgo de osteoartritis en la rodilla, según el American Journal of Epidemiology.
Dando pasos hacia unos pies saludables
Toda una vida de uso excesivo y de pobre selección de zapatos convierte en prioridad el buen estado físico de nuestros pies. Es posible eliminar mucho del daño que el calzado le ha causado a nuestros pies si modificamos algunos hábitos. Siga estos ejercicios para los pies y recomendaciones para la selección de su calzado:
Estiramiento de pies
Póngase de pie con las manos apoyadas en la pared o en una silla. Ponga una pierna detrás del torso y meta los dedos por debajo, estire los músculos de los dedos y el pie. Los calambres son normales, así que descanse cuando sea necesario y repita el ejercicio de estiramiento. Practique hasta que pueda mantener la posición por un minuto, repitiendo con cada pie de dos a tres veces al día.
Extensión de los dedos
Todo el mundo debe poder extender los dedos de los pies como lo hacemos con los de las manos. Todos los días, practique extender los dedos para aumentar la fortaleza y flexibilidad de los pies, así como la circulación y la salud de los nervios. Para resultados más rápidos, utilice separadores de dedos (disponibles en salones de pedicura locales y farmacias) o use calcetines ortopédicos para alinear los dedos cuando este viendo la televisión o durmiendo (My-HappyFeet.com).
Cambio de imagen de los zapatos
La segunda parte del cambio de imagen de nuestros pies ocurre en la tienda de calzado cuando seleccionamos un zapato sin tacón o con tacón negativo (taco más bajo que la bola del pie). También debe asegurarse que el ancho del zapato sea el adecuado. Las mujeres deben poder extender cómodamente sus dedos dentro del zapato, especialmente el dedo gordo y el pequeño. Afortunadamente, muchos diseñadores de calzado en la actualidad, ofrecen opciones en muchos colores, con estilos divertidos y sensuales, sandalias, zapatillas sin taco y otros estilos de moda.
También es importante minimizar el uso de sandalias o chanclas que requieran que los dedos agarren el zapato al caminar. El hábito de agarrar el zapato con los dedos puede desarrollar dedos en martillo, un problema que puede ser corregido fácilmente con la selección adecuada de calzado y ejercicios saludables para los pies.
Como recomendación final, recuerde que mientras un tacón alto o un zapato puntiagudo pueden hacernos lucir más sensuales, cojear o un andar entumecido es menos atractivo que pasos fuertes y juveniles.
Katy Bowman es científica en biomecánica, posee una maestría en kinesiología y es directora del Restorative Exercise Institute en Ventura, CA. Ella es la autora de la serie de DVDs, Aligned and Well™ que incluye ejercicios correctivos moderados, como Fix Your Feet (AlignedAndWell.com). Para más información acceda KatySays.com.
Recientemente, los investigadores del Institute for Aging Research analizaron los datos de los exámenes de pies de 3,300 hombres y mujeres de edad avanzada y encontraron que el 64 por ciento de las mujeres que reportaron dolor en los talones y tobillos, usaron regularmente zapatos cerrados o de tacón alto en algún momento en el pasado. Por otro lado, no encontraron una relación significativa entre el dolor en los pies de los hombres y el tipo de zapato que utilizaban.
Fuente: Arthritis Care and Research