“Una mujer adinerada definitivamente tiene dinero, pero también tiene felicidad, valor, equilibrio y armonía. Una mujer rica es generosa, limpia, sabia, y por lo tanto, bella. Es mi deseo que lleves estas ocho cualidades dentro ti a cualquier lugar que vayas y que te sirvan de guía para que te asegures que caminas hacia la riqueza en lugar de alejarte”.
~ Suze Orman

Por primera vez, la mitad de la fuerza trabajadora de los Estados Unidos está compuesta por mujeres y eso lo cambia todo. No sólo para las mujeres, sino para sus parejas, familia, jefes, compañeros de trabajo y la sociedad. Este es un cambio permanente en nuestra cultura que afecta  casi cualquier aspecto de nuestras vidas—cómo trabajamos, jugamos y nos cuidamos.
~ The Shriver Report


Una vez, a medianoche, mientras trabajaba detrás del mostrador del Dunkin’ Donuts, Jen Smith pudo ver el futuro—y se aterró. Trabajaba en el turno más terrible en un trabajo que odiaba, vivía en un apartamento pequeño y no sabía nada de negocios o de estrategias de inversión.

Cuando alguna mujer deambulante entraba a pedir una taza de café caliente, ella temblaba. “Lo único que nos separa a ella y a mí es un cheque salarial y un mostrador”, recuerda Smith, de 45 años de edad, de Fort Collins, Colorado. “Me di cuenta que estaba en una posición vulnerable sin plan de resguardo”.

Dos décadas más tarde, Smith goza de una fortuna de $2 millones y la independencia financiera para trabajar sólo cuando quiere. Cuando le piden un secreto, ella hace muy poca mención sobre cómo crear un portafolio de inversiones exitosas. En cambio, dice ella, sus decisiones sobre cómo ganar y gastar provienen de una fuente más profunda y esotérica.

Smith dice: “Me pregunté: ‘¿Qué es lo que me gusta hacer?’” Entonces, comenzó a invertir en ella misma y en una sucesión de seis pequeños negocios, comenzando con un total de $1500 para cada uno. Inicialmente, se ganó la vida trabajando con animales a la vez que invertía sus dólares con la mira puesta en proyectos ambientales. En el 2007, fundó un blog financiero personal, MillionaireMommyNextDoor.com. En el camino, descubrió que, “la clave para el bienestar financiero es identificar, de forma consciente, lo que verdaderamente te enciende la pasión, y luego, lo alineas con tus decisiones y valores personales”.

Smith se encuentra entre un número creciente de mujeres que van más allá del mundo tradicional de las finanzas personales para añadirle emociones, espiritualidad, intuición y valores personales para lograr abundancia económica. También, muchos libros, blogs y revistas han comenzado a explorar la insólita intersección entre el hemisferio derecho del cerebro, la conciencia de la voz interior y las finanzas personales.

 “Nuestra cultura siempre ha estado muy enfocada en hechos y en investigación, pero las personas han comenzado a darse cuenta de que no podemos depender de  lo que siempre hemos dado por sentado, porque esto no funciona”, señala Lynn Robinson, “intuitiva de negocios” con base en Massachusetts, que aconseja a los ejecutivos sobre cómo usar su intuición para tomar mejores decisiones de negocio. “Todos estamos buscando una base de conocimiento más profunda y eso significar mirar hacia nuestro interior”.

Estableciendo el escenario
El cambio viene en un momento cuando, de acuerdo a las estadísticas nacionales, las mujeres enfrentan una responsabilidad financiera sin precedente. Según las estadísticas del Departamento del Trabajo Federal, enero de 2010 marcó la primera vez en la historia de los Estados Unidos en que las mujeres componen más de la mitad de la fuerza laboral (50.3 por ciento). Cincuenta y siete por ciento de todos los estudiantes universitarios son mujeres, según informa el Consejo de Educación Superior estadounidense. Treinta y ocho por ciento de todas las esposas trabajadoras ganan tanto o más que sus esposos, según recoge el Informe Shriver de 2009. Casi un 16 por ciento de las esposas son el único ingreso y sostén de la familia. Mientras tanto, las mujeres continúan cargando el peso mayor del trabajo del hogar (97 minutos al día para las mujeres casadas, contra 29 minutos al día para los hombres casados, reportó un estudio de 2009 llevado a cabo por la Universidad de Vanderbilt).

A pesar de estas tendencias en el empleo, las mujeres ganan aproximadamente un 80 por ciento de lo que ganan los hombres al hacer el mismo trabajo. Para complicar la situación, cuando de tomar decisiones financieras se trata, muchas mujeres todavía tienen la tendencia a tener miedo, ignorancia y falta de poder, según informa la gurú de la salud financiera Suze Orman.

“Las mujeres hemos sido empujadas hacia una nueva relación con el dinero, una que es profundamente diferente a cualquier otra cosa que nos hayamos enfrentado antes… pero, cuando se trata de navegar las ramificaciones financieras de este nuevo mundo, estamos usando viejos mapas que no nos llevan a dónde queremos llegar”, dice Orman en su libro Women and Money: Owning the Power to Control Your Destiny.

Orman señala que sólo el 12 por ciento de las mujeres se sienten confiadas sobre el retiro y muchas continúan dejando las decisiones financieras en manos de un hombre o ignorándolo todo. Esto puede deberse a un sentimiento de vergüenza por falta de conocimiento o por pura falta de tiempo.

Las nuevas graduandas se están enfrentando a un mercado laboral brutal; muchas mujeres despedidas se encuentran en busca de empleo en la mitad de su carrera profesional y las divorciadas enfrentan un retiro con un menor ingreso. Todas estas mujeres quieren saber, “¿con cuánta confianza puedo adoptar mi nuevo rol en esta economía en evolución de forma que conduzca a mi independencia financiera?”

Primer paso a la solvencia

Entender las emociones subyacentes
Julie Murphy Casserly, una planificadora financiera con base en Chicago, comenta que mientras estaba en la escuela superior muy pocas escucharon en la clase de economía que el dinero esta bien entrelazado y relacionado con la emoción. Algunas de nosotras somos gastadoras y usamos la tarjeta de crédito en el centro comercial para calmar algunos dolores internos. Otras somos dadoras y tomamos la cuenta en un evento de grupo en un esfuerzo de alimentar la necesidad de ser del agrado de otros. Otras, quizás las que crecieron en la pobreza, son acumuladoras, tan apegadas al dinero que dejan de disfrutarlo o lo hacen crecer mediante inversiones sólidas.

El reconocer qué tipo somos y cuándo nuestras emociones sabotean las buenas decisiones financieras es un importante primer paso para atraer la riqueza. Un consejo para las personas que gastan mucho y para los dadores, ambos terminan cargando deudas, es cortar las tarjetas de crédito y pagar en efectivo  “No hay conexión emocional cuando se usa una tarjeta de débito o crédito, pero cuando físicamente uno entrega $200 en efectivo, usted lo siente”, dice Casserly.

Cree un mapa de vida
Con su trabajo en Dunkin’ Donuts detrás y una hoja en blanco delante de ella, Smith hizo un serio auto-inventario. Cuando concluyó que quería trabajar con animales, llamó a una guardería para perros y aceptó acicalar perros varias horas cada día en cambio de una educación en entrenamiento canino. Dentro de unos pocos años pasó a ser dueña de un lucrativo negocio de entrenamiento y hospedaje para perros.

 “Nuestras vidas se forman de las historias que nos narramos nosotros mismos”, dice ella. “Si no nos gusta la historia en la que se ha convertido nuestra vida, podemos contarnos una mejor… y actuar en ella”. Smith recomienda hacer un “Mapa del Tesoro para una Vida Rica” utilizando una cartulina grande como recordatorio visual de qué es importante para nosotros (e.g., viajar, familia, una carrera en un campo específico). Esto nos ayuda como recordatorio visual si algunas circunstancias nos han desbaratados esas aspiraciones, algo que pase a menudo.

Digamos que nuestra aspiración principal es salir de las deudas. Imagine cómo sería ese día. ¿Comenzaríamos ahorrando para que un hijo o hija vaya a la universidad o poder dejar ese segundo trabajo? Escríbalo todo y pegue en un lugar visible. “Rodéese de todas las cosas que está tratando de crear”, aconseja Casserly. “Ser persistente reemplaza cualquier vergüenza, culpa y queja que conflija con los sueños y deseos.

Ganar con nuestro espíritu en mente
Según lo expresa Rosemary Williams, fundadora del Women’s Perspective (WomensPerspective.org): “La espiritualidad y el dinero fácilmente vienen juntos cuando nos damos cuenta de que no podemos vivir una vida satisfactoria ni podemos comprometer nuestros propios espíritus o cuando operamos contra los principios de nuestra alma. Nadie va a poner en entre dicho que todos tendemos a realizar mejor la tarea cuando escogemos trabajos por los que sentimos pasión, y que cuando invertimos en cosas contrarias a nuestras creencias, nunca nos satisfacen”.

“Parte del cuestionamiento que trae el caos de la economía actual es: ‘¿Qué es lo que yo vine a hacer y cuál es mi llamado?’” dice Robinson al observar que la raíz de la palabra entusiasmo es entheos, o “Dios dentro de nosotros” en griego. “Trate de figurar qué es eso que lo entusiasma y luego pregúntese cómo puedo hacer de esto una ganancia, al menos parte del tiempo”.

Confíe la sabiduría de su intuición
Ya sea que tiene que decidir dónde invertir su dinero o confiar en un posible socio de negocios, el poder de la intuición no puede dejarse pasar por alto, aconseja Robinson. Algunas ven los instintos profundos como una síntesis del subconsciente que aflora cuando el cerebro lo necesita. Otros lo ven como una manifestación del Poder Supremo. Cualquier forma, vale la pena prestarle atención como un complemento crítico.

Una buena manera de comenzar cada día es tomar 10 minutos para orar o meditar, pidiéndole a nuestra voz interior que provea tres maneras de ayuda para avanzar hacia el logro de nuestra salud financiera y mantenerse alerta el resto del día para poder ver la contestación, que puede venir de donde menos lo esperamos. “A menudo encuentro que cuando una mujer se hace estas preguntas, permite que surjan las contestaciones, y cuando está paseando el perro o lavando ropa, puede que escuche su voz interior”, dice Robison. “Preste atención”.

Gaste de acuerdo a sus valores personales
Para Vicki Robin, con base en Washington y autora del éxito en ventas del The New York Times: Your Money or Your Life, la independencia financiera es igual a gastar menos como hacer más dinero. “No se trata de salir y conseguir un consejero financiero o poner nuestros ahorros en el mercado de inversiones. Es vivir con los recursos que tenemos, ahorrar dinero y saldar las deudas”, dice Robin. “Cada decisión financiera que toma es una oportunidad para preguntarse: ‘¿Realmente, cuáles son mis valores y cómo esto los apoya?’”

Robin recomienda ver el dinero como “energía de vida” y asignar un valor como tal a cada compra que hacemos. ¿Ese recorte y color de pelo vale la pena el estrés y el tiempo sin la familia por lo que cuesta? ¿Qué es lo que vale tanto para mí? Una vez comenzamos a alinear nuestros gastos con esa conversación interna, inevitablemente gastamos menos, lo que resulta en menos deudas, más ahorros y, al final, más libertad, dice Robin.

Smith está de acuerdo. Con el dinero que ella produjo trabajando con animales, primero invirtió en bienes raíces y luego en acciones. Cuando tuvo conciencia de que su casa de cuatro cuartos y tres baños no iba de acuerdo con sus valores con relación al ambiente, se redujo. Todavía conduce un automóvil de 12 años de viejo, frecuenta Craigslist y se mantiene con un presupuesto frugal, pero a la vez satisface sus valores. La recompensa para ella, su esposo y su pequeña hija ha sido enorme.

“Gastamos poco en vivienda o transportación, pero compramos comida orgánica. Viajamos cuando queremos, enseñamos a nuestra hija en la casa y pasamos todo el tiempo que queremos juntos,” sonríe. “Probablemente, lo más grande que esto tiene es que nos ha comprado tiempo”.

Lisa Marshall es una escritora independiente que vive en Lyons, Colorado. Contáctela en LisaMarshall08@gmail.com.

Diez pasos para el éxito financiero
Establezca una meta: Pregúntese qué significa para usted independencia financiera y determine cuál es el punto que usted considera “suficiente”. Si ya lo alcanzó y todavía continua trabajando largas horas para adquirir más cosas, entonces debe ser el momento de reevaluar sus prioridades.

Lleve bien los récords: Cuadre su chequera cada mes y use esa cuenta sólo para efectivo rápido  y pagar las cuentas. (Lo otro va para ahorros). Cree un archivo para sus cuentas y pague a tiempo. El saber cuánto dinero entra y sale es crítico para aliviar la ansiedad y ahorrarle cargos y penalidades.

Ahorre: Cada mujer necesita una red de seguridad en la forma de su propia cuenta de ahorro.  Recuerde que, promediando, la mitad de los matrimonios terminan en divorcio, las mujeres tienden a vivir más que sus maridos y otras relaciones a menudo terminan. En última instancia, usted debe tener ahorros para vivir de 6 a 8 meses. Ponga algo en la cuenta cada mes, incluso si significa hacer un pago más bajo en la tarjeta de crédito del hogar.

Salga de las deudas: Pague primero las tarjetas con los intereses más altos, una vez llega a cero balance, cambie todo ese dinero a otra. Para evitar subir la deuda otra vez, piense qué haría si no tuviera ese pago mensual y ponga una imagen o una nota en el refrigerador  que describa a su tarjeta de crédito como recordatorio.

Gaste concienzudamente: Considere el dinero gastado como si fuera “energía de vida”. Cada vez que gaste, pregúntese: ¿Vale la pena la energía de vida que me tomará ganar esta cantidad de vuelta (o el tiempo de trabajo)?

Abra una cuenta de retiro con tiempo: Al igual que con el ahorro, muchas mujeres tienden a dejar el peso del retiro de la pareja al esposo, pero usted necesita tener su propio retiro. ¿No tiene mucho dinero extra? Considere lo siguiente: Alguien de 25 años que guarda $50 mensuales tendrá invertido $48,000 a la edad de 45. Según se comporte el mercado, esa cantidad podría crecer más para la época del retiro.

Invierta sabiamente: Sea prudente, pero no tan prudente. Si es joven, invierta el grueso de su retiro en acciones, las que tienen la tendencia de superar los bonos. Si esta cerca del retiro, cambie sus fondos a alguno de valor estable.

Considere unirse o comenzar un club de inversión. Estos se reúnen con regularidad. Recojan de $25 a $100 mensual por miembro, discutan las estrategias de inversión y, como colectivo, escojan acciones para invertir como grupo. De los 8,600 clubes en los Estados Unidos, cerca de un cuarto son de mujeres solamente, según informa la agencia sin fines de lucro Better Investing. Conozca más en BetterInvesting.org o ChicksLayingNestEggs.com.

Piense en tres: Piense en su dinero como tres segmentos: “pasado, presente y futuro”. Gaste algo pagando el pasado (salir de las deudas), use algo para premiarse en el presente (para no sentirse que se priva de algo) e invierta algo para el futuro.

Demuestre gratitud: Es interesante ver lo que sucede cuando comenzamos a decir “gracias” a las personas, menciona Rosemary Williams, consejera financiera y líder de talleres. Sus empleados trabajan más. Su banquero podría obviar un gasto o hacerle una llamada de cortesía para avisarle de un sobregiro. Más importante aún, el agradecimiento le ayuda a balancear lo que tiene en este momento y apreciarlo.

Confíe en sus instintos: Si no la hace sentir bien, ya sea una inversión o la sociedad para un nuevo negocio, no lo haga. Si la hace sentir bien, haga su asignación antes de tomar una decisión.

Fuentes: Your Money or Your Life, por Vicki Robin, Women and Money, por Suze Orman, y Rosemary William, autora de The Women’s Book of Money & Spiritual Vision.


Consejos para escoger un consejero(a) financiero

•    Busque un planificador financiero certificado. Estos se rigen por códigos de ética, toman exámenes difíciles que van desde los impuestos hasta las inversiones y las herencias, y necesitan tomar créditos de educación continua.
 
•    Busque un consejero que cobre honorarios fijos, no una paga por comisión basándose en la inversión de un producto. Estos trabajan con una tasa por hora, cobran un por ciento por los activos que manejan o una combinación de los dos.

•    Solo porque alguien se mercadea muy bien no significa que sea bueno con el dinero. Consiga tres referidos de personas que usted respete y que han salido bien financieramente tanto en las alzas y bajas de los mercados. Llámelos a los tres.

•    Pregunte cuánto tiempo lleva como consejero financiero. Usted quiere a alguien que cuente con -al menos- varios años de experiencia, alguien con quien también pueda usted crecer. Usted no quiere a alguien que se retire cuando más lo necesite.

•    Pregunte cómo incorporará sus valores y estilo de vida para informarle los consejos que la dará.

•    Pregunte si alguna vez ha estado involucrado en cualquier tipo de demanda. La contestación debe ser un rotundo, “no”.

•    Escoja un consejero que puede entender. Si la persona habla en jerga o lo hace sentir intimidado, no es una buena combinación.

Fuente: Julie Murphy Casserly, planificadora finaciera certificada, y Women and Money: Owning the Power to Control Your Destiny por Suze Orman.