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Defensas de sentido común para las alergias de temporada
- Edición Mayo 2010
- Publicado 04/22/2010
- healthy kids
por Bevin Wallace
Para uno de cada siete niños en los Estados Unidos, la primavera significa el comienzo de la temporada de las alergias, la cual puede durar hasta el otoño. Las alergias de temporada como la fiebre de heno y la rinitis alérgica pueden ocurrir cuando un alérgeno de transmisión aérea entra en contacto con las fosas nasales y provoca la liberación de histaminas inflamatorias. Los resultados pueden ser estornudos, congestión, picor de los ojos y goteo nasal. Aunque no representan un peligro para la vida, estos síntomas tienden a interrumpir el sueño, afectar la concentración y evitar que el niño pueda participar por completo de juegos y de la escuela.
Los medicamentos sin receta contra las alergias pueden brindar alivio, pero al igual que otros medicamentos convencionales, tienen sus desventajas. “No creo que los descongestionantes y los antihistamínicos sean adecuados para los niños y punto”, señala Randall Neustaedter, doctor de medicina oriental y pediatra homeopático. “Éstos tienden a causar cansancio en los niños y realmente no atienden el problema. Es como cubrir los síntomas con una curita. Lo más importante es fortalecer la función del sistema inmunitario, cosa que estos medicamentos no hacen”.
El uso de largo plazo de antihistamínicos también ha sido asociado con depresión, ansiedad y deterioro del pensamiento. Un enfoque más adecuado es reducir de forma suave y natural el contacto del niño con las sustancias que provocan las alergias y, a la vez, fortalecer el sistema inmunitario. A continuación le indicamos cómo:
Medidas para la prevención
1. Limpie el aire dentro de la casa.
Instale un filtro de partículas de alta eficiencia (HEPA), que elimina el polen y el polvo del aire interior y manténgalo funcionando en el cuarto de su hijo las 24 horas del día. Los modelos portátiles funcionan bien en cuartos pequeños y cuestan menos de $100. En días ventosos y mientras el niño duerme, mantenga las ventanas cerradas. De ser posible, elimine las alfombras viejas y cubra las rejillas de ventilación con filtros; pase la aspiradora frecuentemente cuando los niños estén fuera de la habitación; evite usar abanicos de techo y lave toda la ropa de cama y los peluches una vez a la semana.
2. Mantenga las fosas nasales limpias.
Puede que tome tiempo acostumbrarse, pero lavarse las fosas nasales con una solución de agua salina tibia (agua salada) es un excelente remedio natural muy antiguo que ayuda a reducir el contacto con el polen y disminuye los síntomas de alergia. Los conjuntos para lavar las fosas nasales están disponibles en tiendas y en Internet por aproximadamente $15. Un dispositivo de limpieza de origen indio llamado neti es otra alternativa económica.
3. Provea una dieta que no cause inflamación.
Muchos niños con sensibilidad a algunos alimentos no saben que la tienen. Los alimentos como los lácteos y el trigo pueden fomentar la formación de moco e inflamación, lo que puede crear un desequilibrio en la función inmunitaria, indica Neustaedter. Considere limitar estos alimentos antes y durante la temporada de alergias.
Neustaedter también sugiere usar suplementos nutricionales para fortalecer la capa que recubre el intestino delgado, cuya función es ayudar a balancear la función del sistema inmunitario. Por ejemplo, la glutamina es un amino ácido relacionado al mantenimiento de la capa que recubre el intestino. Además, añada más alimentos antiinflamatorios ricos en antioxidantes ―como nueces, uvas, naranjas/chinas, manzanas y tomates ― a los alimentos de la familia. Debido a que combaten el daño causado por los radicales libres (que interfieren con el sistema inmunitario), los antioxidantes pueden ayudar a fomentar la inmunidad.
4. Pruebe medicamentos naturales.
Cuando los síntomas de alergia se exacerban, Neustaedter recomienda tratar las formulas herbarias chinas que contienen xanthium. Estas fórmulas alivian tales síntomas ya que actúan como un antihistamínico. Los estudios recientes también atestiguan la utilidad del romero, que es considerado seguro, incluso para los niños.
La idea es brindar “la mayor ayuda con la menor intervención”, indica. Siempre consulte con un herbolario o médico holístico antes de dar cualquier tipo de hierba a un niño, algunas pueden ser tóxicas si se administran de forma incorrecta.
5. Considere el té para aliviar las alergias.
Los líquidos tibios alivian la garganta y las vías nasales. También existen variedades de té confeccionados específicamente para personas que sufren de alergias. Los edulcorantes naturales para el té incluyen miel y stevia.
Otros factores
Si bien la predisposición genética es un factor frecuente, los estudios recientes también sugieren que la sensibilidad excesiva a los alérgenos puede estar relacionada con el uso excesivo de antibióticos, lo que puede explicar por qué las alergias han ido en aumento en los últimos 40 años. “Los antibióticos no solo matan las bacterias que causan la enfermedad, sino también las que promueven la salud”, explica Gary B. Huffnagle, Ph.D., de la Universidad de Michigan.
En su nuevo libro, The Holistic Baby Guide, Neustaedter también cita investigación que relaciona las alergias con las vacunas. “Algunos investigadores piensan que la vacunación de niños tiende a crear un desequilibrio en las respuestas inmunitarias, lo que hace que los niños sean más propensos a las respuestas alérgicas”, señala.
Los factores desencadenantes más comunes de la fiebre de heno es el polen de las plantas. El polen de las flores, por lo general, es transportado por las abejas, así que el viento no lo vuela y rara vez entra en la nariz de las personas. En Norteamérica crecen más de 1,000 variedades de grama, pero solo el Kentucky Bluegrass y algunas otras producen polen causante de alergias. Los responsables más prolíficos son las malas hierbas como la ambrosía, la artemisa y el cardo. Los árboles con el recuento más alto de polen son el roble, fresno, olmo, nogal americano, pacana, arce americano y cedro de la montaña.
Como los síntomas de alergia de cualquier fuente por lo general son los mismos, muchos pediatras holísticos no recomiendan las pruebas de alergia cutáneas.
Los medicamentos sin receta contra las alergias pueden brindar alivio, pero al igual que otros medicamentos convencionales, tienen sus desventajas. “No creo que los descongestionantes y los antihistamínicos sean adecuados para los niños y punto”, señala Randall Neustaedter, doctor de medicina oriental y pediatra homeopático. “Éstos tienden a causar cansancio en los niños y realmente no atienden el problema. Es como cubrir los síntomas con una curita. Lo más importante es fortalecer la función del sistema inmunitario, cosa que estos medicamentos no hacen”.
El uso de largo plazo de antihistamínicos también ha sido asociado con depresión, ansiedad y deterioro del pensamiento. Un enfoque más adecuado es reducir de forma suave y natural el contacto del niño con las sustancias que provocan las alergias y, a la vez, fortalecer el sistema inmunitario. A continuación le indicamos cómo:
Medidas para la prevención
1. Limpie el aire dentro de la casa.
Instale un filtro de partículas de alta eficiencia (HEPA), que elimina el polen y el polvo del aire interior y manténgalo funcionando en el cuarto de su hijo las 24 horas del día. Los modelos portátiles funcionan bien en cuartos pequeños y cuestan menos de $100. En días ventosos y mientras el niño duerme, mantenga las ventanas cerradas. De ser posible, elimine las alfombras viejas y cubra las rejillas de ventilación con filtros; pase la aspiradora frecuentemente cuando los niños estén fuera de la habitación; evite usar abanicos de techo y lave toda la ropa de cama y los peluches una vez a la semana.
2. Mantenga las fosas nasales limpias.
Puede que tome tiempo acostumbrarse, pero lavarse las fosas nasales con una solución de agua salina tibia (agua salada) es un excelente remedio natural muy antiguo que ayuda a reducir el contacto con el polen y disminuye los síntomas de alergia. Los conjuntos para lavar las fosas nasales están disponibles en tiendas y en Internet por aproximadamente $15. Un dispositivo de limpieza de origen indio llamado neti es otra alternativa económica.
3. Provea una dieta que no cause inflamación.
Muchos niños con sensibilidad a algunos alimentos no saben que la tienen. Los alimentos como los lácteos y el trigo pueden fomentar la formación de moco e inflamación, lo que puede crear un desequilibrio en la función inmunitaria, indica Neustaedter. Considere limitar estos alimentos antes y durante la temporada de alergias.
Neustaedter también sugiere usar suplementos nutricionales para fortalecer la capa que recubre el intestino delgado, cuya función es ayudar a balancear la función del sistema inmunitario. Por ejemplo, la glutamina es un amino ácido relacionado al mantenimiento de la capa que recubre el intestino. Además, añada más alimentos antiinflamatorios ricos en antioxidantes ―como nueces, uvas, naranjas/chinas, manzanas y tomates ― a los alimentos de la familia. Debido a que combaten el daño causado por los radicales libres (que interfieren con el sistema inmunitario), los antioxidantes pueden ayudar a fomentar la inmunidad.
4. Pruebe medicamentos naturales.
Cuando los síntomas de alergia se exacerban, Neustaedter recomienda tratar las formulas herbarias chinas que contienen xanthium. Estas fórmulas alivian tales síntomas ya que actúan como un antihistamínico. Los estudios recientes también atestiguan la utilidad del romero, que es considerado seguro, incluso para los niños.
La idea es brindar “la mayor ayuda con la menor intervención”, indica. Siempre consulte con un herbolario o médico holístico antes de dar cualquier tipo de hierba a un niño, algunas pueden ser tóxicas si se administran de forma incorrecta.
5. Considere el té para aliviar las alergias.
Los líquidos tibios alivian la garganta y las vías nasales. También existen variedades de té confeccionados específicamente para personas que sufren de alergias. Los edulcorantes naturales para el té incluyen miel y stevia.
Otros factores
Si bien la predisposición genética es un factor frecuente, los estudios recientes también sugieren que la sensibilidad excesiva a los alérgenos puede estar relacionada con el uso excesivo de antibióticos, lo que puede explicar por qué las alergias han ido en aumento en los últimos 40 años. “Los antibióticos no solo matan las bacterias que causan la enfermedad, sino también las que promueven la salud”, explica Gary B. Huffnagle, Ph.D., de la Universidad de Michigan.
En su nuevo libro, The Holistic Baby Guide, Neustaedter también cita investigación que relaciona las alergias con las vacunas. “Algunos investigadores piensan que la vacunación de niños tiende a crear un desequilibrio en las respuestas inmunitarias, lo que hace que los niños sean más propensos a las respuestas alérgicas”, señala.
Los factores desencadenantes más comunes de la fiebre de heno es el polen de las plantas. El polen de las flores, por lo general, es transportado por las abejas, así que el viento no lo vuela y rara vez entra en la nariz de las personas. En Norteamérica crecen más de 1,000 variedades de grama, pero solo el Kentucky Bluegrass y algunas otras producen polen causante de alergias. Los responsables más prolíficos son las malas hierbas como la ambrosía, la artemisa y el cardo. Los árboles con el recuento más alto de polen son el roble, fresno, olmo, nogal americano, pacana, arce americano y cedro de la montaña.
Como los síntomas de alergia de cualquier fuente por lo general son los mismos, muchos pediatras holísticos no recomiendan las pruebas de alergia cutáneas.
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