Seane Corn es una superestrella del yoga cuya foto ha salido en numerosas portadas de revistas y en Oprah.com.....
por Kim Childs
Seane Corn es una superestrella del yoga cuya foto ha salido en numerosas portadas de revistas y en Oprah.com. Ha practicado yoga por 23 años y lleva más de una década enseñando. También, mediante su activismo, ha llevado el yoga más allá levantando fondos para programas que ayudan a jóvenes en riesgo en la prevención y tratamiento del VIH/SIDA alrededor del mundo. Natural Awakenings le pidió a esta renombrada maestra que compartiera sus consejos sobre cómo escoger un estilo de yoga y crear una práctica en el hogar.
Corn observa que la personalidad podría inicialmente predisponer a un estudiante a preferir un estilo de yoga sobre otro. “Por ejemplo, el estilo de yoga que yo enseño es Vinyasa, una forma fluida de yoga”, dice ella. “Éste tiende a atraer a personas más atléticas y que estén quizás más orientadas a alcanzar una meta o competir con ellos mismos—aquellos que prefieren una práctica que parezca más una rutina de ejercicios”. Este estilo de yoga fluido puede ser emocionalmente terapéutico, añade ella.
Los estudiantes que quieren tratar estilos de yoga más vigorosos, como Vinyasa o Asthanga deben tener un entendimiento sobre cómo desarrollar las asanas o poses, integrar la respiración y trabajar con la flexibilidad de su cuerpo. “En mi mundo soñado, los estudiantes sabrían que hay técnicas que necesitan entender antes de hacer un acercamiento a una práctica de mayor reto o fluida”, dice Corn. “Eso significaría comenzar desde una nivel muy básico o una clase de Iyengar. Para algunos estudiantes, podría ser muy lento, pero esto les provee la información apropiada que les dará longevidad en su práctica”. Igualmente, recomienda Iyengar si la persona se está recuperando de una lesión.
Sin la técnica apropiada, los estudiantes pueden tener problemas con sus rodillas, espalda baja y cuello, advierte Corn. Ella explica que, mientras Iyengar es un estilo preciso y metodológico que enseña fundamentos, los estilos como Kripalu, caracterizado por “meditación en movimiento”, pueden ser más benévolos.
Una vez las personas comienzan la práctica, los cambios físicos y de vida podrían llevar a la exploración de otros estilos. Esto es cierto para Corn, que ha estudiado muchas tradiciones a través de los años. “Cuando era más joven hubiera considerado una clase de Iyengar o Kripalu”, recuerda. “Sólo practicaba Asthanga o Vinyasa. Ahora que estoy en mis 40—o quizás aún en mis 30—he deseado una práctica más profunda con mayor espacio y más áreas de quietud y conexión, que pueda combinar con mi crecimiento como persona”.
Para aquellos que entienden los fundamentos del yoga y quieren practicar en el hogar, Corn recomienda separar de 30 minutos a una hora, al menos tres días a la semana. “Si tiene media hora, le recomiendo 10 minutos de saludos al sol, 10 minutos de poses de pie y 10 minutos de poses con inclinación hacia atrás y hacia el frente, más alguna pose de descanso”.
Ella aconseja que se apaguen los teléfonos y otras distracciones pues la concentración es importante. Mientras más sagrada, intencional y significativa sea esta práctica, con mayor probabilidad entenderá que va más allá que una rutina de ejercicios. “Yo monto un altar con cosas que son importantes para mí”, menciona Corn. “Cuando uno las palmas de las manos, establezco una intención y le pido al Espíritu que la práctica sea una reflexión de mi devoción, una dedicación a algo más grande que yo”.
A sus 43 años, Corn da crédito a su práctica de yoga y a su dieta (evitando las carnes, el pescado, los lácteos, el azúcar, el alcohol, la cafeína y los aditivos químicos), lo que le ayuda a mantenerse en buena salud. “Mis huesos están fuertes, mis músculos y articulaciones funcionan bien, y mi sistema hormonal está en muy buena forma”, comenta. “No tengo PMS u otros síntomas (peri-menopausia) y mi piel se ve bien y clara. Pero más importante aún, me siento bien con mi cuerpo y confiada en mis pies”.
Al igual que con cualquier empresa física, cualquier lesión o condición médica pre-existente debe ser consultada con un médico antes de comenzar su práctica de yoga. Corn aconseja a los estudiantes a “encontrar un maestro o maestra que les ayude de acuerdo a alguna condición”. Una vez en el ‘mat’, dice ella, explore con lo que se siente bien y permita que su práctica evolucione a su ritmo.
Kim Childs es maestra de yoga Kripalu en el área de Boston. Conéctese en KimChilds.com.