“Todas las personas creativas quieren lograr lo inesperado”.
~ Hedy Lamarr
Cuando decimos que alguien o algo es creativo, ¿nos referimos a lo imaginativo, innovador, a la inventiva, a lo artístico o fantástico? La creatividad se trata de ser inquisitivo y de estar abierto a nuevas ideas al igual que a nuevas formas de poner esas ideas juntas. Los artistas individuales, que naturalmente son inventivos, son centrales en sostener el espíritu de la creatividad para la sociedad como un todo.
Pero una creatividad más grande cobra vida a través del arte colectivo, en la que el impulso creativo requiere de la interacción entre los artistas y la audiencia. Estas experiencias estimulantes, que comúnmente surgen de la creación de objetos conocidos, reúnen los cuerpos, las mentes y los espíritus de las personas y logra que nos mantengamos conectados.
Rindiéndonos al momento creativo
“El arte nos limpia el alma del polvo del diario vivir”
~ Pablo Picasso.
La creatividad comunal existe en un continuo entre la espontaneidad y la estructura, y crea innumerables formas que nos dejan atónitos con su sencillez. Las más conmovedoras nos recuerdan cuán humanos somos.
Tomemos el ejemplo del Cuarto Plinto ubicado en la Plaza Trafalgar en Londres construido en el 2009 por Antony Gormley. Esta obra artística para la actuación pública, titulada One and Other, motiva a cualquier persona interesada a subir al pedestal y mantenerse allí por una hora para disfrutar una visión diferente del mundo. Durante 100 días, los individuos participantes pueden hacer lo que prefieran durante su hora asignada, pero la revelación más asombrosa para todos son las diferentes maneras en que la vida cobra vida en frente de sus ojos. (OneAndOther.co.uk).
Considere la visión inspiradora para los residentes del Fuerte Collins en Colorado, cuando una galería de arte rodante aparece de repente y transforma los escaparates de los locales de las tiendas vacías en espacios con vibrante arte hasta que se consigan inquilinos. Desde 2009, The Art Lab ha llenado la ciudad de Old Town de arte, innovación, música y caras sonrientes. Todos pueden venir y crear algo en ese espacio, exhibir sus obras de arte y manualidades, o simplemente, sentarse, conversar y compartir la energía positiva. Esta contribución informal e íntima a la vida de la comunidad, incluye desde obras de teatro y exhibiciones, hasta pinturas comunales. (ArtLabFortCollins.org).
Tom Borrup, creador de una comunidad creativa en Minneapolis, ve estas expresiones culturales cotidianas como depósitos del espíritu comunitario (CommunityAndCulture.com). Él señala que los festivales, las reuniones en parques, jardines o centros comunales, más las actividades artísticas de todo tipo, generan y sustentan las tradiciones de los grupos, construyen comunidades y contribuyen a la calidad de vida de todos.
Trabajando con los sentidos
“El arte ha sido el medio para lograr mantener vivo el sentido de propósito…”
~ John Dewey
La unión artística está tejida a la fibra de la vida de la comunidad a través de las actividades cotidianas, como los grupos de jardinería, costura, construcción, pintura y cocina. Al compartir tiempo y espacio, nos encariñamos y buscamos la manera de aferrarnos a ese lugar especial, creamos pertenencia. En el mejor de los escenarios, honramos las tradiciones queridas y a la vez, nos mantenemos abiertos a aprender y reinventar, aceptando e incorporando nuevas ideas de lugares lejanos.
Poniendo nuestras manos a trabajar
Últimamente, los visitantes se sorprenden con toda la actividad que encuentran en las tiendas de materiales de costura y tejido. Por ejemplo, en el Yarn Shop and Fiber Place, en Bozeman, Montana (BozemanYarnShop.com). Los dueños auspician reuniones mensuales para tejer, círculos de confección textil y eventos para tejer por una causa particular. Desde 1999, una comunidad de voluntarios de Nueva Jersey en colaboración con Blankie Depot, confeccionaron más de 147,000 mantas y otros artículos de ayuda para jóvenes necesitados (BlankieDepo.org). Por otro lado, el grupo Sewful Austin de Texas, reúne a las personas para que se diviertan y compartan ideas sobre proyectos de costura (Meetup.com/Sewful-Austin).
También las cafeterías pueden integrarse. Dogleg Coffeehouse en Bandera, Texas, (DoglegCoffeehouse.com) es un lugar donde una vez al mes, los artistas locales dan clases de arte gratis. Allí se ha provocado una creciente comunidad de gente creando nueva vida para artículos reutilizados y reencontrados.
Con frecuencia, se puede encontrar una expresión espontánea en los estudios abiertos o casas, donde grupos de artistas, entre otros, se reúnen para pintar, dibujar, esculpir o trabajar en cerámica. Los colectivos comunitarios de arte como Rock Paper Scissors, en Oakland, California, son lugares de moda para actividades que incluyen desde caminatas y charlas sobre arte, hasta lecturas de libros por sus autores. RPS, una organización dirigida por voluntarios, fomenta todas las formas de arte en la comunidad, artesanías y representaciones teatrales, compartiendo ideas, destrezas y recursos con la finalidad de fortalecer el sentido de comunidad (rpsCollective.org).
Otros artistas, como Susan Wood de SusieQ Art establecida en Fort Lauderdale, Florida, sale de su estudio para promover la creación cooperativa de arte en espacios públicos (SusieQArt.com). Sus lugares favoritos son los parques, museos de ciencia y exposiciones de salud natural. Cualquiera puede tener la experiencia creativa sin costo alguno, simplemente tome un pincel y dé una pincelada. A esta fecha, la fiesta más grande para pintar incluyó 115 personas, aventurándose más allá de sus límites auto-impuestos.
Desencadenando las voces del interior
Más allá del dominio creativo de nuestras manos, soltar nuestros cuerpos y expandir el alcance de nuestras voces también nos hace sentir bien. Por ejemplo, la resurrección moderna de los círculos del tambor está dando nueva vida a las reuniones sociales de baile. Basados en una de las formas más antiguas de reunión y de compartir en y entre comunidades, estos eventos informales de tocar tambores alrededor del mundo permiten la improvisación espontánea.
Los fanáticos ven al tambor como un instrumento particularmente poderoso relativo al cuerpo humano, ya que imita los latidos del corazón humano. Waleska Sallaberry relata que el Círculo de Tambores de Natural Awakenings en Puerto Rico reúne a más de 600 participantes mensualmente. (Busque los círculos de tambor existentes por estado o aprenda cómo comenzar uno a través de DrumCircles.net/circlelist.html.)
Otra forma antigua y común a través del mundo para el desarrollo de comunidades está en el poder de las palabras, ya sean cantadas o habladas. Hemos logrado entender que las historias sustentan nuestro sistema de valores, mitos y creencias. The National Storytelling Network ayuda a localizar narradores expertos en la comunidad (StoryNet.org).
También podemos crear nuestro propio evento de narración. En cualquier reunión informal de nuevos y viejos amigos, pídales que narren una historia en seis palabras y se sorprenderá de las nuevas historias que se crearán en ese instante. Disfrute leyendo y compartiendo las autobiografías de seis palabras en Smith Magazine (SmithMag.net).
Finalmente, hay eventos de celebración donde todas las formas de vibrante creatividad se dan en un solo lugar. En Nápoles, Florida, Live Art se reúne en diferentes lugares alrededor de la ciudad para representaciones musicales, pintar, hacer fire-spinning, poesía, danza y pintura corporal. Es un constante trabajo en progreso, algunas veces se planifica, otras veces es espontáneo, pero siempre con mucha gente divirtiéndose en conjunto.
En Nueva York, el Horse Trade Theater Group es muy conocido por sus talentosos intérpretes y eventos, se presentan improvisaciones, actividades con micrófonos abiertos, baile y otros “talentos en desarrollo”, mientras nutren el progreso orgánico de la comunidad (HorseTrade.info). El Windmill Market en Fairhope, Alabama, tiene un giro diferente, se pueden traer textiles, películas, antigüedades y plantas. Es parte mercado agrícola, parte feria de artesanías y parte jardín comunitario, donde lo que se pretende es nutrir la fibra de la comunidad (WindmillMarket.org).
Lo máximo en estructura y espontaneidad es el extraordinario Burning Man Project en el Desierto Piedra Negra en Nevada, un evento anual de arte y una comunidad temporera basada en la auto-expresión y la auto-confianza. El tema de este año es “Metropolis: The Life of Cities.” (Para detalles del evento a celebrarse del 30 de agosto al 6 de septiembre, visite BurningMan.com.)
Expandiendo y ampliando las interconexiones/relaciones
“La imaginación es más importante que el conocimiento.”
~ Albert Einstein
Mientras que el Burning Man Project es significativo por su magnitud y puro eclecticismo, es temporero puesto que su existencia queda grabada principalmente en las memorias de los participantes. Sin embargo, existen comunidades muy creativas, como las muñecas rusas, anidadas dentro de otras comunidades y redes de actividad creativa. Estas iniciativas organizadas entre comunidades pueden transformar el bienestar de un vecindario o una ciudad en múltiples niveles. Los métodos pueden variar grandemente; aquí presentamos algunos ejemplos para que los “jugos” creativos comiencen a fluir.
Los programas de lectura local conocidos como One Book, One City, como los que hay en Chicago, Denver, Malibú, San Diego, Filadelfia y Seattle, involucran a toda la comunidad en la selección de un libro para leer en un período de tiempo. Luego, los lectores se reúnen para participar de una serie de eventos relacionados. La idea fue desarrollada en el 1998 por Nancy Pearl en el Center of the Book en la Biblioteca Pública de Seattle. Muchas comunidades seleccionan un autor local y esto comúnmente se convierte en una decisión de transformación social.
Al otro extremo del espectro, los Flash Mobs son un grupo grande de voluntarios que se reúne de repente en un lugar público y realizan unas ingeniosas interpretaciones teatrales por un breve período de tiempo de manera espontánea. Inicialmente fueron diseñados como un experimento social combinado y una forma de arte dramático, el primer “flash mob” sucedió en Macy’s en la ciudad de Nueva York en el 2003, organizado por Bill Wasik de Harper’s Magazine.
Desde entonces, los “flash mobs” han aparecido a través de toda la nación, algunos más estructurados que otros, pero siempre evocando la sensación de que están sucediendo espontáneamente. Sean dramáticos o con alguna tendencia musical, siempre están diseñados para hacernos realmente presentes en nuestro ambiente, su genialidad consiste en la conexión que provocan entre las acciones del grupo y el lugar que ocupamos como audiencia.
En el International Pillowfight Day, la participación del público es el meollo de este juego mundial, cuando las comunidades se unen para jugar con almohadas. Como parte del Urban Playground Movement, la idea es recuperar el espacio público para jugar, lejos de la publicidad y el consumismo (PillowFightDay.com).
Siguiendo el ejemplo de los proyectos de fotografía de “A Day in the Life”, World Pinhole Photography Day (PinHoleDay.org) recluta gente común para crear una cámara con agujero de alfiler para luego tomar una foto de algo en su comunidad. Todo sucede el mismo día, casi siempre es el último domingo de abril. Luego, todos cargan sus imágenes a la página web colectiva para crear una galería global de imágenes.
Finalmente, el Global Mala Project demuestra lo que se puede lograr a través de un evento mundial, inter-comunitario y de concienciación (GlobalMala.org). Aquí, estudios de yoga de todas las naciones reúnen individuos del área local para formar un mala alrededor del mundo, mientras realizan un ritual basado en el ciclo sagrado del 108, también recogen fondos y crean conciencia de los apremiantes asuntos globales. Este año, el mala se llevará a cabo el 18 y 19 de septiembre. Sintonícese para un “Om” que se escuchará alrededor del mundo.
Kirsten Broadfoot ha vivido y trabajado en Nueva Zelanda, Australia, Reino Unido, Japón y los Estados Unidos, lo que le ha concedido una profunda apreciación por la vida en comunidad. Ella creó y actualmente coordina dos comunidades a través del Internet, Good Work Circle y COMMUNEcation, también ha escrito numerosas ponencias, artículos académicos y ensayos. Contáctela a través de Kirsti@sterena.com.
La creatividad en la comunidad comienza con los artistas del vecindario, aficionados al arte, galerías, estudios y compañías de actuación; y llega a su plenitud con la participación pública en actividades y eventos artísticos.
El juego creativo nutre nuestras mentes, cuerpos, espíritus, relaciones y comunidades.
Las buenas cafeterías, las concurridas librerías, la música animada, los exitosos colectivos de arte floreciente y los eventos comunitarios componen la vitalidad creativa de una comunidad.
La participación y los empleos en las artes son esenciales para la salud de la comunidad.
¿Cómo podemos participar más en estos tiempos tan difíciles?
Creatividad y comunidad: cómo comenzar
“A menudo la imaginación nos llevará a mundos que nunca existieron. Sin ella, a ninguna parte vamos”.
~ Carl Sagan
¿Por qué las personas participan en oportunidades creativas en sus comunidades? Es una pregunta que ha sido debatida desde hace mucho tiempo. En el 1998, el Urban Land Institute realizó un estudio para buscar una respuesta. Según los participantes, las motivaciones principales de las personas incluyen:
1. para celebrar su patrimonio cultural
2. para apoyar los eventos u organizaciones de su comunidad
3. para aprender algo de otra época u otra cultura
4. para aprender más sobre una forma de arte particular o expresión cultural
5. para experimentar la alta calidad de algún arte
6. para apoyar algún familiar o amigo
7. para participar en un servicio religioso, ceremonia o ritual
8. para reunirse con amigos y familiares por razones sociales
En todos los casos, el fenómeno de una comunidad inspirada, mejora nuestra calidad de vida individual y colectiva.