Puede que nuestro estilo de vida sea activo, pero, ¿y el de nuestros niños? Sorprendentemente, las estadísticas demuestran que en los últimos 20 años, el número de niños sobrepeso ha aumentado en más de un 50 por ciento.

Según la Encuesta Nacional para el Estudio de la Salud y la Nutrición de 1999-2000 de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, menos de una cuarta parte de los niños realizan 20 minutos de actividad vigorosa al día y aproximadamente la mitad de todos los jóvenes entre los 12 a 21 años no participa en ningún tipo de actividad física. 

Esto se debe en gran medida a un estilo de vida sedentario. En la mayoría de los niños, la cantidad promedio de energía obtenida de los alimentos no ha cambiado en las últimas dos décadas, pero la actividad física ha ido en picada. Los expertos responsabilizan la obsesión con la pantalla: los niños pasan 25 horas o más a la semana frente a un televisor, los juegos de vídeo y las computadoras.

“Los niños realmente queman menos calorías viendo televisión que manteniéndose quietos.  Es como si la televisión les provocara un estado hipnometabólico”, explica Barbara Brehm, profesora de ejercicios y deportes del Smith College, en Northampton, Massachusetts. Entretanto, los recortes del presupuesto en las escuelas han reducido o eliminado muchos programas de educación física.

Es del conocimiento de todos que el acondicionamiento físico crea fortaleza y resistencia y previene enfermedades como la diabetes tipo II, que antes afectaba sólo a los adultos, y que ahora es cada vez más común en los jóvenes.  Los estudios también demuestran que el bienestar físico se relaciona con un aumento en el desempeño académico.  “Creo que los niños necesitan hacer ejercicio para mantenerse centrados y evitar la depresión y el estrés”, señala Brehm. “Lo necesitan para mantenerse saludables tanto emocional como físicamente”.

Entonces, ¿qué pueden hacer los padres para motivar a sus hijos a mantenerse activos? Un primer paso es limitar la exposición a las pantallas electrónicas. La Academia Americana de Pediatría recomienda un máximo de dos horas al día.  Es importante concentrarnos en aumentar el tiempo de actividad.

Comience cuando son pequeños
Una de las mejores actividades es hacer ejercicio en familia. Las actitudes de los padres y sus opciones de acondicionamiento físico desempeñan una función importante en captar el interés de los niños…cuanto más pequeños, más grande la impresión.

“Comience lo antes posible”, recomienda Brehm. “Si usted trata de obligar a un adolescente a hacer ejercicio, lo más seguro es que se rebele y se torne sedentario, así que el truco es analizar cuáles son las actividades que menos detesta o que más le gustan y tratar de promoverlas”.

El desarrollo físico de los niños también determina qué actividades son las más propicias.  Brehm advierte que crear una rutina estructurada de ejercicio para los niños pequeños puede resultar en actitudes negativas hacia los ejercicios.  En vez, el énfasis debe ser en el juego poco estructurado. A los niños menores de 5 años les gusta jugar en el parque y participar en juegos no competitivos. Las destrezas físicas básicas, como tirar o patear una bola y saltar son buenas actividades para este grupo de edad.

La mayoría de los niños no demuestra interés en los ejercicios o deportes estructurados hasta el sexto o séptimo grado y, algunos, nunca muestran interés.  Los niños de 5 a 8 años pueden comenzar a participar en deportes de equipo, siempre y cuando se interesen más en divertirse que en ganar.  Este grupo de edad es muy susceptible a lesiones a medida que desarrollan la coordinación física, así que es vital establecer límites.

Una vez los niños llegan a la escuela secundaria, ábrale las puertas para que descubran actividades de interés que fomenten la experimentación. Los deportes de equipo mejoran la coordinación y la resistencia física.  Toda la familia puede jugar Frisbee, caminar, correr bicicleta y patinar.

Primero la diversión, luego el progreso
Scott Cole, experto en acondicionamiento físico y estrella del vídeo de gran éxito de venta Abs of Steel, trabaja como entrenador físico para niños sobrepeso.  Además viaja con su programa Get Fit America a las escuelas para enseñar Tai chi y yoga, con el propósito de fortalecer la autoestima de los niños, tanto de los pequeños que asisten al jardín infantil hasta los que cursan el sexto grado.

Su enfoque hacia el acondicionamiento físico de los niños es relajado e intuitivo. “Mi meta es motivarlos a través de lo que les interesa”, indica.  “Estos niños tienen la oportunidad de revertir la tendencia de la obesidad.  Mi deseo es enseñar a los niños a tomar decisiones saludables por sí solos, no ver los ejercicios como algo obligado.

No me interesan las básculas”, comenta Cole. “Creo que esto le pone presión a los niños.  El progreso se logra si siguen practicando el ejercicio de su selección porque les gusta”.

El debate sobre las pesas
La Academia Americana de Pediatría recomienda que el adiestramiento con pesas no se comience hasta después de la pubertad, cuando el crecimiento de los huesos haya finalizado. Sin embargo, observa Brehm, ella ha trabajado con niños de sexto grado que disfrutaban de las máquinas de ejercicio en el gimnasio y que las usaban de forma segura.  Brehm sí recalca la importancia de que el equipo tenga el tamaño adecuado y que todo ejercicio se haga bajo supervisión de un profesional y con suma cautela.

“Si se encuentran en una curva del crecimiento, las articulaciones y los músculos están más propensos a lesiones”, advierte Brehm, “así que puede que sea necesario reducir un poco la cantidad de ejercicio”.

Cole no recomienda que los niños levanten pesas.  En vez, recomienda ejercicios de resistencia como flexiones de las piernas (squats), lagartijas (push-ups) o flexiones de los brazos (pull-ups) para crear fortaleza.

Formas divertidas para motivarlos a moverse
Una vez los niños se interesan en el acondicionamiento físico, las probabilidades son que llevarán un estilo de vida activo durante el resto de sus vidas. A continuación una lista de diez formas divertidas de hacer que los niños comiencen a moverse, según las recomendaciones del Consejo Americano para el Ejercicio.

Fútbol (Soccer) – Promueve la agilidad, la resistencia y el trabajo en equipo. Requiere equipo de protección.

Artes marciales – Las múltiples formas mejoran la fortaleza, la coordinación y la disciplina mental.  El adiestramiento y el equipo correcto evitan las lesiones y, por lo tanto, son esenciales.

Correr bicicleta – Los expertos sugieren correr sólo en las aceras y veredas hasta que el niño cumpla 10 años y demuestre tener buenas destrezas y poder seguir las reglas de la carretera.  Algunas leyes locales exigen el uso de cascos.

Natación – La Academia Americana de Pediatría recomienda clases de natación para niños de 4 años en adelante, si bien hay clases disponibles para bebés y niños que comienza a gatear.

Baloncesto – Desarrolla la coordinación entre las manos y los ojos y el trabajo en equipo.  Los niños menores de 7 años pueden usar una bola más pequeña de espuma o de goma y un canasto más bajito.

Pista de obstáculos – Esto reta a los niños a usar una diversidad de destrezas.  Los columpios y otros equipos para niños en los parques, las cuicas, las bolas, los juguetes inflables y los conos hacen que lo logren.

Baile – Cualquier estilo, desde el ballet hasta el hip-hop, fomenta la expresión creativa de los niños y la alegría de mover el cuerpo libremente. También pueden obtener un trabajo aeróbico en la privacidad de sus cuartos.

Deporte de tablas – A los niños les encanta subirse a una tabla, ya sea para patinar en invierno, surfear en verano o correr patineta durante todo el año. El riesgo de lesión es mayor en estos deportes, así que es indispensable que los niños usen cascos de protección y que haya un adulto presente cuando el niño sale a surfear en el mar o en la arena.

Saltar cuica – Saltar cuica, un pasatiempo que sigue siendo uno de los favoritos en los parques, reta la coordinación y la resistencia.

Patinar
– Patinar en hielo, correr patines o jugar hockey puede ser divertido y seguro, si se usa el equipo de protección correcto.