La mejor definición para intuición es eso que sabemos con certeza desde nuestro corazón.  Cuando sentimos lo que es bueno y correcto sobre una decisión, a menudo se lo atribuimos a haber seguido la intuición. Sin embargo, existe una diferencia entre lo que “se siente bien” y lo que nosotros “sabemos de corazón”. Hay que poder discernir sobre esta diferencia que separa las ilusiones de la verdadera inteligencia intuitiva.

La inteligencia intuitiva puede identificarse por las cualidades que la acompañan, como el sin esfuerzo, la claridad, las ideas inspiradas, la sincronía y la paz profunda. Estas cualidades también representan la sustancia espiritual de nosotros mismos, las ideas intuitivas que recibimos que resuenan con la verdad de nuestro ser. Cuando nos enfrentamos con una elección que es un reto, ayuda el poder detectar la presencia o ausencia de armonía, claridad y paz antes de tomar cualquier acción. El saltar a la acción producto de la frustración no es inteligencia intuitiva, mientras que el esperar por respuestas que brinden claridad y paz interior es la guía perfecta.

Para moverse por las capas de la confusión y la emoción cuando estamos frente a un dilema, ayuda el identificar tanto lo que se quiere como lo que se necesita. La confusión a menudo caracteriza el conflicto entre nuestra agenda personal, que puede estar oculta para nosotros, y la acción que realmente la situación está pidiendo. El siguiente ejercicio puede mover nuestra atención más allá de concentrarnos en los detalles del problema hacia una conciencia de lo que se necesita de verdad. Según se van desarrollando los pasos, tome nota de cualquier intensificación en los sentimientos de paz, seguridad, gratitud y amor.

1.    Escriba una preocupación específica. ¿Está en una encrucijada? Puede ser una preocupación de trabajo, un asunto sobre una relación o cualquier otra cosa.

2.    Luego de esto, escriba: “Lo que realmente quiero es… ” y luego acabar la oración con una respuesta inmediata y natural. Repita esto varias veces, terminando la oración con otro pensamiento cada vez. Puede ser embarazoso cuando nuestros deseos se nos revelan. Continúe.

3.    Ahora escriba lo siguiente: “Lo que esta situación realmente necesita es… ” Escriba la frase varias veces, terminando la oración con otro pensamiento cada vez.

4.    Asegúrese de no añadir “de mí” a la oración anterior, incluso en sus pensamientos. Permita que las ideas que llegan fluyan a través de usted y hacia la página, enriquecida por la claridad, el amor, la inteligencia y la benevolencia hacia usted y todos los involucrados.

Nancy Rosanoff es coach espiritual, maestra y facilitadora que utiliza en su trabajo los principios de la metapsiquiatría (TheMetaView.com). Comuníquese en  Nancy@Rosanoff.com.