Una lista de cotejo de salud útil para uso durante el embarazo

La buena noticia es que mamá puede cuidar de ella y su bebé sencillamente siguiendo algunos de los siguientes 10 pasos. Un buen comienzo es hacer un compromiso con el progreso no la perfección.

1. Diga sí a los alimentos orgánicos
Cambiar a alimentos más orgánicos reducirá la exposición de toda la familia a plaguicidas, hormonas, antibióticos, nitritos y otros.  Consumir alimentos naturales también provee una excelente variedad de nutrientes que pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer e incrementar la salud general. Además, los bebés en el útero tienden a desarrollar una preferencia por los alimentos que la mamá consume durante el embarazo, lo que conlleva a hábitos alimentarios más saludables en el futuro.

Hay que reconocer, que un estilo de vida completamente orgánico puede ser costoso.  Así que, lo mejor es comprar versiones orgánicas de los productos que usted más consume.  Use productos lácteos orgánicos y variedades orgánicas de los productos de granja que contienen los niveles más altos de plaguicidas: melocotones, manzanas, pimientos verdes, apio, nectarinas, fresas, cerezas, lechuga, uvas importadas, peras, espinacas y papas. (Vea FoodNews.org/walletguide.php.) El catsup orgánico ofrece el beneficio añadido de que contiene el antioxidante súper saludable,  licopeno.

Soluciones fáciles: Cada vez que vaya hacer la compra, remplace un artículo más de su lista de compras con un equivalente orgánico.

2. Belleza sin  químicos
Opte por productos para el cuidado personal naturales u orgánicos, incluidos champú y acondicionadores, jabones, desodorantes, perfumes, maquillajes y humectantes. Las marcas convencionales de cosméticos y lociones a menudo contienen agentes químicos nocivos como los ftalatos, que han sido relacionados con defectos congénitos.  Una forma sencilla de evitar la exposición es leer la lista de ingredientes y si “fragancia” encabeza la lista, no lo compre.

En cuanto a los productos para el cabello y las uñas, evite los tintes de pelo y el esmalte de uñas con componentes tóxicos como el alquitrán de hulla o el formaldehído. En vez, seleccione productos verdes en su tienda de productos naturales local o compre en línea en Aubrey Organics, Burt's Bees, Terressentials, Jason Natural y sitios similares. (Visite TheGreenGuide.com y CosmeticsDatabase.com.)

Soluciones fáciles: En lugar de embadurnarse de maquillaje, aproveche ese brillo natural de la piel que brinda el embarazo.

3. Cambie de algodón regular a algodón orgánico
Según algunos cálculos, el algodón convencional es responsable del 10 por ciento del uso mundial de plaguicidas y del 25 por ciento del uso de insecticidas, lo que lo convierte en una de las cosechas más contaminadas del mundo. Ayude a construir un mundo más saludable comprando toallas, ropa de cama, forros para colchones y colchones de algodón orgánico. Los recién nacidos duerme hasta 12 horas al día, con la nariz, los ojos y la boca en contacto con la ropa de cama.  Encuentre ropa de cama verde en The Organic Mattress Store, The Natural Sleep Store, Good Night Naturals y otros.

Soluciones fáciles: Como mínimo, lave la ropa de cama convencional con detergentes no tóxicos.

4. Amueble su casa de forma inteligente
Niéguese a comprar colchones y muebles que usen Teflon o Scotchgard para repeler el agua y las manchas, ya que estos productos contienen agentes químicos perniciosos. Además, evite comprar muebles que usen espuma de poliuretano, ya que a menudo los tratan con retardantes de llamas que son tóxico conocidos como éter difenílico polibromilado (PBDE, por sus siglas en inglés). Y pase por alto esas lindas sillitas de espuma para niños. A medida que pasa el tiempo, la espuma se descompone y libera PBDE en el aire, lo que con el tiempo termina en el cuerpo y la leche materna.

Soluciones fáciles: Compre en tiendas de segunda mano donde puede conseguir productos buenos a precios más económicos y, lo más importante, ya han tenido tiempo de deshacerse de esos gases tóxicos.

5. Siga esas reglas viejas que parecen nuevas
No fume, beba alcohol, use drogas ilegales, ingiera bebidas con cafeína ni limpie la caja del gato. Las heces de los gatos contienen un organismo llamado toxoplasma, que es especialmente peligroso para las mujeres embarazadas y que puede, en raras ocasiones, presentar problemas para el feto. Evite tocarse la cara mientras trabaja en el jardín y siempre lávese las manos, en caso de que los gatos hayan echo su necesidad ahí.

Soluciones fáciles: Pida a otra persona que limpie la caja del gato o use guantes de goma.

6. Dígale no al mercurio
A toda costa, evite consumir pescados con niveles altos de mercurio, una neurotoxina potente que se sabe causa problemas del desarrollo y que afecta la salud de los fetos y los niños menores de 6 años. Los pescados altos en mercurio más comunes incluyen caballa, marlin, orange roughy, tiburón, pez espada, lofolátilo (tilefish) y atún (big-eye o ahi). Limite el consumo de pez azul, chillo, corvina chilena, atún albacora [blanco] enlatado, atún de aleta amarilla y la caballa de española o del Golfo de México. Además, tenga precaución con el sushi, que tiene una condición dudosa en el área del mercurio. (Véase algunas recomendaciones en  www.mbayaq.org/cr/seafoodwatch.asp.)

Soluciones fáciles: El pescado contiene proteínas y ácidos grasos omega-3 que son beneficiosos, así que no lo pase del todo por alto.  Opte por mariscos como los camarones, el salmón, el gado (Pollock) y el pez gato que son opciones más seguras.

7. Olvídese por ahora de los insectos y la maleza
El embarazo no es el momento adecuado para estar en contacto con plaguicidas o insecticidas, ya que los investigadores han relacionados dichos productos con cáncer, problemas del tracto reproductor y gran cantidad de problemas ambientales. Los plaguicidas, como los  organoclorados (OC), se acumulan en los alimentos.  Algunos, como el DDT, que está prácticamente prohibido en los Estado Unidos, permanecen en el ambiente durante décadas. 

Soluciones fáciles: Cambie a alternativas naturales para deshacerse de los insectos, como papel engomado, matamoscas y desyerbar a mano.

8. Use utensilios de cocina saludables

Las ollas de Teflón son fáciles de limpiar, pero están fabricadas con agentes químicos como ácido perfluorooctanoico (PFOA, por sus siglas en inglés), un contaminante del agua y un posible carcinógeno que también puede causar defectos congénitos. Use ollas que no sean de Teflón y evite que se peguen usando aceite de oliva.

Soluciones fáciles: Compre ollas de segunda mano de hierro, cristal o acero inoxidable.

9. Deje la remodelación para después
Puede que el embarazo parezca el momento ideal para arreglar la casa.  Pero realmente es el peor momento, con todo lo que conlleva en términos de rasgar, raspar, lijar y pintar.  Remodelar puede ser particularmente tóxico en casas construidas antes de 1978, cuando la mayoría de las pinturas contenían plomo, una sustancia que puede afectar el desarrollo del feto. (Haga una prueba para saber si hay plomo con un kit que puede conseguir en su ferretería local). La mayoría de las pinturas comerciales de hoy día contienen compuestos orgánicos volátiles nocivos (VOC, por sus siglas en inglés), pero hay pinturas con poco o ningún VOC disponibles. Las casas más viejas también son territorio fértil en términos de asbesto, un retardante de llamas usado ampliamente desde el techo hasta el aislamiento de tuberías y pisos.  Si tiene que arreglar su casa, por lo menos use productos naturales verdes.

Soluciones fáciles: Resista la tentación de remodelar y relájese. Su bebé no va a llegar criticando el color de las paredes.

10. Si apesta, no es bueno
Cuando algo huele terriblemente mal, por lo general, eso es indicativo de que no es bueno para nosotros. La nariz nos deja saber cuándo debemos permanecer los más alejados posible. Las toxinas comunes incluyen el humo de cigarrillo y de cigarro, blanqueadores, limpiadores convencionales, humo de refinerías, solventes, pinturas, disolventes de pintura, pegas, limpiadores de hornos, desodorantes ambientales, cortinas de baño de vinilo y alfombras nuevas (ese olor a alfombra nueva es una mala señal).  ¿Tiene una etiqueta de advertencia el producto? No lo compre.

Soluciones fáciles: Siéntase libre de ser sumamente quisquillosa a la hora de tomar decisiones saludables.

Amy Linn es una escritora freelance y editora en Missoula, Montana.