por Linda Breen Pierce
El vivir sencillamente se trata de vivir en comunidad, como grupo, estar espiritualmente consciente, cuidando de uno mismo, de la Tierra y de otros. Un término más descriptivo para esto es “vivir con consciencia”, “vivir con intención” o “vivir con plenitud”.
La sencillez voluntaria es un pensamiento o una perspectiva, una forma de ver la vida, un compromiso de vivir consciente y deliberadamente. Requiere vivir más liviano, con menos distracciones—una vida sin carga de cosas materiales, actividades y relaciones innecesarias, soltando cualquier cosa que interfiera con la integridad de la vida. La recompensa profundamente satisfactoria que obtenemos incluye paz y plenitud, reflejada en el servicio y el amor a otros.
La sencillez requiere un proceso de dos pasos. Primero, debemos invertir tiempo y energía para descubrir qué es lo que nos mueve como seres humanos, qué hace que nuestro corazón cante. Entonces, creamos la vida que refleja el ser único que somos. Al conectarnos con nuestro yo interno y con cualquier presencia espiritual superior que creamos, todo lo demás cae en su sitio.
Observe, también, que la sencillez por el estar bien no es un oxímoron. Todos tenemos la oportunidad de descubrir qué es lo que verdaderamente nos satisface, vivir con plenitud, a un paso relajado, envolvernos en actividades que nutran nuestra alma y que llenen su propósito. Es un proceso de toda la vida.
Adaptado de Choosing Simplicity: Real People Finding Peace and Fulfillment in a Complex World y Simplicity Lessons: A 12-Step Guide to Living Simply por Linda Breen Pierce. Puede contactarla en GallagherPress.com.
Patrones de estilos de vida de personas que viven con sencillez
• Limite las posesiones materiales solo a lo que necesita o aprecia.
• Dedíquese a un trabajo con significado por 30 horas a la semana o menos, con paga o no, con pocas horas de viaje cada día para llegar a su trabajo.
• Disfrute de relaciones de calidad con amigos y familiares.
• Participe de actividades de entretenimiento que sean alegres y placenteras.
• Mantenga una relación consciente y cómoda con el dinero.
• Conéctese con su comunidad, aunque no necesariamente mediante las organizaciones formales.
• Practique el consumo sostenible.
• Incorpore prácticas de vida saludable, como hacer ejercicio, dormir y alimentarse.
• Concéntrese en su crecimiento y en su vida espiritual.
• Pase tiempo en la naturaleza con regularidad.
• Viva en un ambiente bello.
• Viva en armonía con sus valores.
Fuente: Linda Breen Pierce
La civilización es una multiplicación ilimitada de necesidades innecesarias.
Mark Twain