La vida es movimiento entrelazado. Aunque podemos tener movimiento sin vida, no podemos vivir sin movimiento. De importancia particular son los movimientos que toman lugar dentro del cuerpo humano. Estos están ligados a muchos niveles de actividad, desde pulsaciones celulares hasta las contracciones del corazón, diafragma y del sistema craneosacral.
El sistema visceral descansa en la sincronicidad interconectada entre el movimientos de los órganos y las estructuras del cuerpo. En salud óptima, esta relación armoniosa permanece estable a pesar de la interminable variedad de movimientos. Cuando un órgano no se mueve en armonía debido a tono anormal, adhesión o desplazamiento, este trabaja contra los otros órganos, músculos, membranas, fascia y estructuras óseas.
Esta desarmonía crea fijaciones y puntos anormales de tensión que obligan al cuerpo a moverse alrededor de estos. El cuerpo abraza la lesión. Esta irritación crónica, en cambio, lleva a la distorsión en la postura, disfunción neuromuscular y procesos de enfermedades en otros sistemas de cuerpo – músculoesqueletal, vascular, nervioso, urinario, respiratorio y digestivo, entre otros.
Imagine una adhesión alrededor de los pulmones. Esto crearía una modificación en el eje de movimiento que demandaría un acomodo anormal de casi todas las estructuras del cuerpo. Por ejemplo, esta adhesión puede alterar el movimiento de las costillas, que a su vez crean un desbalance de fuerzas en la columna vertebral y con el tiempo, posiblemente desarrolle una relación disfuncional con otras estructuras. Este escenario solo es uno de cientos de posibles ramificaciones de una pequeña distorsión - magnificada por miles de repeticiones cada día.
Gracias al dedicado trabajo del Dr. Jean-Pierre Barral, Médico Osteópata y Terapista Físico Registrado, profesionales de la salud hoy día pueden utilizar los movimientos rítmicos del sistema visceral como una importante herramienta terapéutica.
El trabajo clínico del Dr. Barral con las vísceras lo llevaron a desarrollar una forma de terapia manual que enfoca en los órganos internos, su ambiente y su potencial de influencia con muchas disfunciones estructurales y fisiológicas. El término que adoptó fue el de Manipulación Visceral.
La Manipulación Visceral es la palpación de las fuerzas normales y anormales dentro del cuerpo. Utilizando técnicas específicas, el terapista puede evaluar como las fuerzas anormales interactúan y afectan las fuerzas normales en función. La meta es ayudar a remover los efectos de las fuerzas anormales de las fuerzas normales del cuerpo, sea cual sea la fuente.
El Instituto Barral estará en la Isla ofreciendo su programa de certificación de Manipulación Visceral. El Nivel I, Visceral Manipulation 1: Abdomen, se ofrecerá en marzo 5, 6, 7 y 8 de 2009 en Caguas, PR. Para información llamar al (939) 940-2364 o visite www.barralinstitute.com y www.craneosacralpr.com.