Natural Awakenings Puerto Rico - http://www.na-pr.com
Sanando nuestro Niño Interno
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Abril 2009
De la Editora
Articulos del mes:
Bienvenidos a la América de Cuello Verde
Abrazando mi Niño Interno
Círculos de Tambores 101
 
Health briefs:
Día Mundial de Tai Chi & Qigong
El Sueño nos Ayuda a Aprender
Venciendo los antojitos
Ajenjo contra el cáncer
El poder de la pectina
La Penicilina de la abuela
Avena para tu Piel
Inspiración:
La Aceptación trae Satisfacción
Healthy Kids:
El Caso en contra de las Asignaciones
Natural Pet:
Por que lo amantes de perros son naturalmente ecoamigables
Fit Body:
Entrenamiento Funcional
Healing Ways:
Hipnoterapia
Conscious Eating:
Estupendos Aceites


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Edición Abril 2009
Published on 03/26/2009
 
Todo en nuestras vidas tiene una razón de ser, aunque a veces se nos haga difícil aceptarlo.  Sacar provecho de momentos que nos estremecen y encontrar la luz al final del túnel no es cosa fácil, especialmente cuando resolvemos una situación y de repente aparece otra......

por Maya Valle
Todo en nuestras vidas tiene una razón de ser, aunque a veces se nos haga difícil aceptarlo.  Sacar provecho de momentos que nos estremecen y encontrar la luz al final del túnel no es cosa fácil, especialmente cuando resolvemos una situación y de repente aparece otra sin haber tenido la oportunidad de recuperarnos del primer cantazo. Se nos aprieta el pecho y sentimos que la lucha ha sido en vano y como consecuencia el pensamiento de fracaso ocupa todo el espacio.  En lugar de sufrir por lo que no llega o por lo que no tenemos vamos a apreciar y valorar lo que tenemos  con agradecimiento y entusiasmo y utilizarlo para sacar el máximo de nuestro potencial.  Sufrir porque las cosas no son como yo las quería, es una pérdida de tiempo y energía.

Vivir una vida donde no haya conflictos es lo ideal, pero para lograr ese estado tenemos que sanar los conflictos que forman parte del crecimiento personal y colectivo.  Debemos aprovechar cada dificultad que encontramos en el camino para ahondarla más, para conectarnos con más profundidad con nuestra condición de estar vivos.  Perdemos el tiempo cuentionándonos ¿por qué a mí? En lugar de utilizar nuestra energía para observar la lección detrás del suceso.  El por qué es reactivo, nos lleva a la melancolía de reciclar el pasado, de culpar a algo, a alguien, o a uno mismo por lo que está sucediendo.  El encontrar la lección o el para qué sucedió lo que sucedió nos saca del pasado y nos trae al presente, donde no hay a quien culpar y si estamos dispuestos a aprender, encontraremos la solución más rápido de lo que imaginamos.  Entonces, partiendo de esta premisa vamos a ver cómo podemos amarnos más para no seguir reciclando sufrimientos innecesarios y aprovechar cada situación por difícil que aparente ser.

¿Recuerdas haberte enamorado alguna vez?  Obviamente lo has sentido varias veces.  ¿Recuerdas que es un estado donde te sientes vivo, feliz, abierto a la  vida, a los demás, a ti mismo?   Cuando se trasciende el enamoramiento y llega el amor, este nos activa la confianza y la certeza de que todo va a estar bien a pesar de... Nos coloca en una posición de apertura y aceptación del otro que solo va a tener éxito si podemos sentirlo por nosotros mismos.   Es ahí donde se encuentra el problema. Al principio todo es color de rosa, todo es ideal, pero cuando bajamos de lo ideal a lo real, cuando comienzan las diferencias de opiniones a chocar, comenzó el conflicto.  No podrás realmente amar a nadie hasta que no te ames y te aceptes a ti mismo con tus virtudes y tus defectos.
 
¿Te has preguntado alguna vez por qué se te hace tan difícil aceptarte y amarte como eres?  ¿Por qué sales corriendo de una relación sin resolver el conflicto crónico?  ¿De qué huyes? En la mayoría de los casos nos resulta más fácil reaccionar que buscar aquello que falta en nosotros.  Así reciclamos la vida de reacción a proyección y de proyección a reacción.  Es importante reconocer que estas reacciones, en su inmensa mayoría, provienen en realidad de los primeros años de vida, de la conducta incorporada para defendernos de las heridas padecidas en la infancia.  Lo que llaman los psicológos “el niño o la niña abandonada” Es este niño abandonado que todos llevamos dentro el que nos hace actuar así.  Los dolores y frustraciones que no pudimos expresar en nuestra infancia los cargamos como un bulto en la espalda, y se expresan con nuestras reacciones antes de que nos demos cuenta.  Estas reacciones son las que nos causan los problemas en las relaciones.  Tristemente, cuando estamos en una relación, los dolores y enojos no resueltos en el pasado los