por Brita Belli - Ilustraciones por Joe Weissmann
UNA MANERA FACTIBLE DE LOGRAR NUEVOS EMPLEOS Y UNA RECUPERACIÓN SOSTENIBLE
Veintidós de las 30 compañías que comprenden el promedio Dow Jones industrial han informado reducciones de empleos desde que se comenzó a derrumbar la economía en octubre de 2008, incluidas industrias que muchos expertos pensaron estaban lo suficientemente sólidas como para vencer la tormenta. Incluso, la manufacturera Caterpillar anunció un recorte de 20,000 empleos para el 27 de enero y la gigantesca farmacéutica Pfizer anunció 8,000 recortes de empleo ese mismo día. Ese mes, a nivel de la nación, la tasa de desempleo alcanzó 7.6 por ciento, el nivel más alto luego de la recesión de los años 1980, y el número sigue subiendo.
Pero, la economía verde naciente se está formando, trayendo con ella la promesa de nuevos empleos.
Entre éstos encontramos trabajos bien pagados en la manufactura; oportunidades de administración y ventas con enorme potencial de crecimiento; y abundantes posiciones nicho para estudiantes emprendedores y otros que buscan carreras alternativas. En los escalones más altos de la economía, muchos CEO y CFO ya están cambiando a trabajos relacionados con el ambiente. Los directorios de trabajos ambientalistas en la Internet están cargados con ofertas para esos con la experiencia de negocio pertinente.
Estímulo Gubernamental
Mucha de la esperanza para empezar con esta nueva economía verde recae en el paquete de medidas llamado “Plan de Recuperación y Reinversión”, aprobado por el Congreso. Al dirigir el dinero federal para infraestructura de construcción y energía limpia, la administración del Presidente Obama ha prometido reconstruir la economía estadounidense y, con ella, la lucha de la clase media.
La meta de la legislación es la creación de 3.5 millones de trabajos nuevos que contribuirán al futuro de la energía renovable del país. La idea es que este plan de estímulos pueda resolver dos problemas de forma simultánea: ofrecer trabajos bien remunerados que le permita al estadounidense apoyar a su familia y quedarse en sus hogares; y redirigir el panorama energético de los EEUU fuera de los combustibles fósiles sucios y contaminantes como el petróleo y el carbón, hacia una energía limpia renovable como la solar y la eólica.
“Éste es un paquete verde y atrevido que ayudará a nuestra economía y a proteger el ambiente”, dice el Representante Edward J. Markey, quien preside el Comité Selecto de Independencia Energética y Calentamiento Global.
Al añadir adiestramientos críticos para destrezas de empleo para llegar hasta esas personas en gran necesidad—chicos residente en los barrios urbanos, ex confinados y recipientes de asistencia pública, entre otros—Van Jones, fundador y presidente de Green For All, considera que el estímulo económico federal puede ir más allá—combatir la pobreza y la contaminación, simultáneamente. Su organización sin fines de lucro está dedicada a construir una economía verde completa.
“Existe toda esta infraestructura invisible, tratando de conectar a las personas que necesitan trabajo”, dice Jones, quien también es el autor de uno de los libros de más ventas del New York Times en el 2008, The Green Collar Economy: How One Solution Can Solve Our Two Biggest Problems. “Hay centros de adiestramientos vocacionales, centros de trabajo para personas que han salido de prisión y universidades que ofrecen grados asociados. Pero ninguna de esa infraestructura está señalada en la economía verde”. Está dispuesto a cambiar eso.
El paquete responde a las palabras del Green Jobs Act of 2007, parte de la Ley de Ahorro de Energía de ese mismo año. Incluye la asignación de $750 millones en fondos para trabajadores en “sectores de alto crecimiento y emergentes relacionados con la energía”, especificando que $500 millones son para adiestramientos de trabajos relacionados con la industria de la energía renovable y su eficiencia. Otros $300 millones irán a crear una Oficina de Job Corps, que incluirá adiestramiento adicional para empleos en esa misma área. En una escala mayor, $18.5 mil millones del paquete federal se dirigirán hacia la investigación en proyectos de energía eficiente y renovable, desde baterías avanzadas hasta vehículos híbridos enchufados a la electricidad, proyectos de biomasa y geotermales, instalaciones eólicas, climatización de edificios, modernizar la red del suministro eléctrico y limpieza ambiental.
Un informe de febrero del 2009 de Good Jobs First, grupo en pro del desarrollo inteligente, advierte que, en la prisa por crear una cantidad de trabajos, es crucial que prestemos suficiente atención a la calidad de los mismos.
Progreso del Sector Privado
Greener World Media en su State of Green Business 2009, plantea las preguntas más difíciles que deben abordarse. ¿Nos estamos moviendo lo más lejos posible, con la suficiente velocidad? ¿Las iniciativas actuales representan una verdadera transformación? O, ¿estamos mordisqueando los bordes de los problemas nacionales y globales?
Joel Makower, presidente y editor ejecutivo de Greener World Media y los editores de su GreenBiz.com, ven señales de optimismo de que el cambio hacia economía verde es real. Por ejemplo, la construcción con enfoque ambientalista crece, estimulando nuevas tecnologías que ahorran dinero y energía a la vez que crean lugares de trabajo saludables. La industria automotriz parece que finalmente está comprometida en la carrera ecológica para introducir los vehículos eléctricos. Los principales detallistas de productos para el consumidor comienzan a evaluar de forma más rigurosa el impacto de sus productos en el ambiente al indicarle a los suplidores que los bienes del mañana deben ceñirse con los niveles más altos de responsabilidad ambiental.
Al construir sobre la posibilidad ofrecida por esta inversión pública y privada, junto con la promesa de una verdadera fuerza de trabajo de “cuello verde”, los oficiales gubernamentales se unieron a miles de defensores del ambiente en Washington, D. C., del 4 al 6 de febrero, para la Conferencia Nacional y Exposición “Good Jobs Green Jobs”. La misma estuvo dedicada a explorar las profesiones emergentes orientadas a la tendencia verde. Fue auspiciada por la Blue Green Alliance, sociedad nacional formada en 2006 entre el Sierra Club y United Steelworkers Union.
Kevin Doyle, presidente de Green Economy, compañía de consultoría ecológica y adiestramiento, advierte que la inversión inicial del gobierno sólo está destinada a ser una plataforma de lanzamiento. “El gobierno federal sirve mejor como un líder innovador”, dice. “El dinero proveniente del sector privado debe ser, al menos, cinco veces más esa cantidad”.
Verde en el Tope
“Los presidentes ejecutivos y otros a ese mismo nivel a través de ese espectro amplio están incursionando en el campo ambientalista en manadas”, dice Rona Fried, fundadora y presidenta de SustainableBusiness.com, que incluye un directorio en línea bajo el nombre de “Green Dream Jobs”. Las corporaciones necesitan comunicadores fuertes a la vez que construyen la estrategia ambientalista en su política, se asocian con organizaciones sin fines de lucro y trabajan para responder rápidamente a la preocupación pública sobre los asuntos ambientales.
“Muchas compañías tienen administradores ambientalistas a quienes ahora se les están dando ascensos en términos del estatus”, dice Dan Esty, co-director del Centro de Negocios y Ambiente en la Universidad de Yale y co-autor del libro Green to Gold: How Smart Companies Use Environmental Strategy to Innovate, Create Value and Build Competitive Advantage. “Para ser un administrador exitoso, necesita tener buenas destrezas analíticas para entender el ambiente dentro de un contexto de negocio—como la estrategia de negocio central.
Ahora las 300 corporaciones más grandes están en las etapas iniciales de elaborar una nueva frontera social, escribe el autor Bruce Piasecki, en World Inc. “Los negocios primero buscan sostenerse y promoverse ellos mismos”, observa desde su puesto como presidente y fundador de su compañía de asesoría American Hazard Control Group, “pero esta revolución tiene el beneficio añadido de ser buena para todos nosotros”.
Cambiando los Cuellos Azules y Blancos por Verde
Los 10 estados de la región central de EEUU, que quizás están sufriendo más la desintegración de la tradicional clase media del país, son los más idóneos para el desarrollo de la energía eólica. Según la Ley Ambiental y el Centro de Política, al unirse pueden crear cerca de 37,000 nuevos empleos para el 2020 si el portafolio de energía renovable de la nación se estableciera en un 22 por ciento.
Un estudio de la Universidad de California en Berkeley actualizado en 2006, “Putting Renewables to Work: How Many Jobs Can the Clean Energy Industry Generate?” proyecta que la industria de la energía renovable puede producir de manera constante más trabajos por megavatio de electricidad generada—en construcción, manufactura, instalación, operaciones, administración, y procesamiento de combustible—la energía renovable es la contraparte de la industria del combustible fósil. Esto es así, ya que un 20 por ciento de la energía renovable estándar incluye 55 por ciento de energía eólica, la que puede igualar 188,018 nuevos trabajos para el 2020.
Kate Gordon, co-directora para Apollo Alliance, una organización sin fines de lucro que trabaja para la independencia de la energía Americana, resume el punto. “Ha existido una pérdida masiva de empleos muy diestros en la manufactura, que están protegidos por la unión. Pero con las turbinas de viento, los paneles solares, los aparatos eficientes en el uso de la energía—hay un mundo de trabajos verdes. Es muy excitante, si aprovecha la oportunidad.
Doyle advierte que hay dos estrategias clave. Una es mirar cuáles son las destrezas que se necesitan por parte de todas las industrias para resolver los problemas ambientales. Todas las necesidades, por ejemplo, manejo de información y financiamiento. “Muchas cosas comienzan con recoger grandes cantidades de información”, dice Doyle. Esto incluye información de trabajos en tecnología de información, geografía y estadísticas.
De igual forma, ya sea una organización sin fines de lucro, una agencia gubernamental o un negocio en busca de comprar un espacio abierto o evaluar el crecimiento inteligente versus extenderse exageradamente, necesitan encontrar fondos. Esto abre una gama de trabajos, incluidos los analistas en el área, contadores ambientalistas, oficiales de finanzas gubernamentales y administradores de fundaciones.
La segunda estrategia para los buscadores de trabajos verdes es, “Escoger un nicho que no tenga vicios ideológicos”, aconseja Doyle. Alguien que quiera “arreglar” el cambio climático, investigaría las fuentes principales de emisiones de carbón—las centrales eléctricas, automóviles y las llamas de gas—y enfocarse en encontrar soluciones dentro de estas industrias contaminantes.
Quizás el informe StateofGreenBusiness.com lo resume mejor: “Para lograr sus crecientes y ambiciosas metas ambientales, las compañías necesitan educar, comprometerse, apoderar y motivar a sus empleados a pensar y actuar verde. Y aprender de ellos, también, al reconocer que cuando se trata de correr un negocio ambientalista, nadie conoce mejor en dónde están los desperdicios y la ineficiencias que ésos que están en las primeras filas. A pesar de todos los dictámenes que se repiten a menudo sobre técnicas administrativas de “arriba hacia abajo” y de “abajo hacia arriba”, el enverdecer efectivamente la corporación algunas veces requiere que las compañías aprendan cómo dirigir desde el centro”.
Brita Belli es la editora de of E/The Environmental Magazine, publicación de donde se tomaron porciones de este artículo.
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